
Viernes 7 de noviembre de 2008
La nominación del doctor socialista Álvaro Erazo a la cabeza del Ministerio de Salud (Minsal) no fue una sorpresa.
Tras la renuncia de su correligionaria María Soledad Barría, el nombre del ex intendente de la Región Metropolitana comenzó a circular con fuerza al interior del ministerio.
Su nombre generaba consenso entre los funcionarios, como el hombre para sortear la crisis que se vivía en la secretaría de Estado, tanto por su trayectoria como salubrista (fue subsecretario de Salud y director de Fonasa), como por su habilidad para establecer relaciones humanas con sus subordinados.
Pero la tarea que tiene en sus manos no será nada fácil. Luego del escándalo en por los casos de sida no notificados en Iquique, las cosas lejos de calmarse para el Minsal, se complicaron aún más los días siguientes, lo que hacía necesaria la designación de un jefe ministerial.
En efecto, en el hospital de Vallenar se operaron al menos a 16 pacientes con material sin esterilizar por una "falla humana", según afirmó este fin de semana el ex subsecretario de Redes Asistenciales, Ricardo Fábrega, quien dejó su cargo ayer para iniciar su candidatura de diputado (ver recuadro). En su puesto quedó un DC experto en gestión: Julio Montt, actual director del Hospital Luis Tisné.
El caso de Vallenar no terminaba de enfriarse, cuando la noche del lunes pasado se desató una fuerte pelea entre familiares de pacientes del Hospital Sótero del Río y funcionarios del recinto por el colapso en la atención del servicio de urgencia.
Mientras que el mismo día, pero más temprano, se supo que en el complejo hospitalario San José se suspendían intervenciones quirúrgicas por falta de suturas ¿La razón? Su alta deuda hospitalaria, que llega a los 66 mil millones de pesos a nivel nacional y que, según el saliente subsecretario Fábrega, será de sólo 40 mil millones de pesos.
"Cada vez que hay problemas en la gestión, no es bueno echar la culpa a la falta de recursos pero también con la misma convicción, cuando hay problemas de gestión en algún sistema hospitalario, no podemos llegar a la conclusión de que el sistema público de salud chileno es malo", fueron las primeras declaraciones de Erazo tras asumir su cargo en La Moneda.
La misión de Erazo ahora será poner paños fríos a la crisis en el sector, tal como lo hizo en el Servicio Médico Legal cuando fue designado por la Presidenta para resolver el escándalo que generó los errores en la identificación de cuerpos del Patio 29 del Cementerio General.
La designación de las nuevas autoridades fue tomada con tranquilidad por los distintos sectores políticos y el Colegio Médico. En general, se destacó la trayectoria de Erazo y Montt en el sector.
Los facultativos, a través de su timonel Pablo Rodríguez, se comprometieron a colaborar pero con la condición que en 30 días se solucionen los problemas de la alta dirección pública, inyectando más recursos para sueldos de directores de hospital y servicios de salud (ver recuadro).
Mejorar la gestión en tiempos de crisis económica también será otro de los desafíos del nuevo equipo del Minsal. En ese sentido, ayer se dieron señales en orden a iniciar el proceso de autogestión hospitalaria en enero de 2009.
El problema es que la deuda que arrastran los podrían complicar, en especial si se considera que el 80% de los establecimientos no cumple con los parámetros mínimos para manejar sus propios recursos.
Pero la decisión ya está tomada. Por eso la figura de Julio Montt es clave. A su cargo tenía la administración del Hospital Luis Tisné, uno de los 11 recintos autogestionados que existen en el país.