
Jueves 20 de noviembre de 2008
A sus 41 años, Mónica Flores jamás se había realizado un tratamiento dental y no precisamente porque tuviera una dentadura perfecta. Por falta de tiempo, dinero y por darle prioridad a sus hijas ya había perdido varias piezas y tenía serios problemas de caries. El daño era tal que afectaba su vida social y su relación matrimonial.
Con su esposo, que también tenía problemas dentales, ya ni se besaban. Por eso, cuando su hija menor le contó sobre el programa ChileSonríe, con el que podrían realizarse tratamientos dentales a un costo más bajo que el del mercado, no dudó en participar. Hoy a ambos ya les dieron el alta, deben seguir asistiendo a los controles y sólo la emoción logra borrar sus sonrisas.
Según datos del Minsal, los chilenos visitan al dentista, en promedio, una vez cada diez años, cambian su cepillo dental cada 11 meses y casi no usan seda dental. A consecuencia de esto y a la mala alimentación desde la infancia, alrededor del 72% de la población tiene falta de dientes.
Conscientes de esto e inspirados en el programa "Sonrisas de Mujer", los dentistas agrupados en AreaDent decidieron ofrecer sus servicios al sector de la población que no es tan pobre como para participar de los programas sociales del Gobierno, pero tampoco tienen el dinero suficiente para costear un tratamiento privado.
Auspiciado por el Ministerio de Salud, ChileSonríe pretende en dos años otorgar tratamiento dental a 100 mil personas. Orientado a la clase media, cuenta con 78 mil inscritos, de los que ya se atienden más de 10 mil. Los pacientes pueden acceder a dos planes que incluyen desde limpieza dental y radiografías, hasta prótesis a un precio preferencial que pueden pagar hasta con tarjetas de crédito.