
Viernes 28 de noviembre de 2008
A escasos diez minutos de haber iniciado su extensa exposición en el Encuentro Nacional de la Empresa (Enade), el abanderado de RN, Sebastián Piñera, dio cuenta de que utilizaría la plataforma no sólo para presentar su programa presidencial, sino también para atacar a sus posibles contendores en los comicios de 2009, los ex mandatarios Ricardo Lagos y Eduardo Frei, y a la Jefa de Estado, Michelle Bachelet.
El primer afectado fue Lagos, a quien mostró en un video con la Presidenta. Ambos, por separado, hacían declaraciones respecto de cómo mejorar la calidad de vida de la población, igualar oportunidades y entregar seguridad ciudadana.
Piñera planteó que estas promesas de los gobernantes no han sido cumplidas, en medio de la risa cómplice de los asistentes, en su mayoría fascinados por la "originalidad" y "destreza" del inversionista, según comentaban.
"Cuando asumió la Presidenta, Lagos la fue a ver y le dijo 'le traigo una listita' con cosas por hacer, pero eso luego se transformó en una gran mochila, como la que recibirá el próximo gobierno", atacó el candidato, que acusó que la misma "mochila de las cosas mal hechas como el Transantiago, las cárceles abandonadas, Ferrocarriles del Estado, el Indap, los problemas en los hospitales y Chiledeportes", deberán ser asumidas por el próximo gobierno.
Posteriormente fustigó a Bachelet por promover la educación pública, a pesar de que su hija menor, Sofía Henríquez, está matriculada en La Girouette. "Eso es una incoherencia", manifestó.
Sin aparecer en imágenes, pero con una irónica mención en la ponencia, Frei también estuvo en el blanco de Piñera, quien acudió a CasaPiedra acompañado de los senadores Alberto Espina y Andrés Allamand.
Desde la misma testera usada por Piñera, Bachelet respondió después con dureza a la estrategia de la figura mejor posicionada de la derecha.
"Sé que hubo críticas personales hace un rato, y yo quiero decir que la gente no quiere ese tipo de odiosidades, la gente quiere que nos preocupemos de la crisis, del empleo, no quiere ver odiosidades y menos en época de crisis económica", postuló la gobernante. "A veces creo que lamentablemente la ambición de poder nubla mucho a las personas", advirtió.
Sus palabras fueron ratificadas por el portavoz gubernamental. El ministro Francisco Vidal aseveró que una cumbre para analizar la situación del país "no es el lugar para descalificaciones personales que tengan que ven con el colegio de la hija (de la Mandataria)".
En medio de la polémica -que él mismo generó y que fue elogiada por Allamand y Espina, que en ningún momento consideraron imprudente la provocación y la calificaron en privado incluso como "divertida"-, poca repercusión tuvo la propuesta de gobierno de Piñera, que en lo formal, y bajo el lema "Chile necesita más, merece más y puede más", plantea tres ejes para lograr el desarrollo: crear una sociedad de oportunidades, seguridades y valores.
Al referirse a la crisis económica, el accionista de Lan aseveró que hay que estar atentos y recordó que durante el símil asiático de 1998, el otrora Presidente afirmó en Buenos Aires que las réplicas de la debacle mundial no afectarían al país.
"Frei todavía no se bajaba del avión y la crisis ya había aterrizado", arguyó el aspirante a La Moneda, que dijo que el vacilante escenario financiero actual no se combate con más Estado, sino con equilibrio en la fiscalización de los mercados.
Sin ahondar en la arremetida que emprendió contra la triada de jefes de Estado concertacionistas, Piñera optó por el silencio luego de su despliegue de más de una hora, que finalizó con una alusión a que tal como Barack Obama representó el cambio en Estados Unidos, él encarna hoy la alternancia en el país.
"It's time" en la portada de The Economist, graficado con el primer inquilino negro de la Casa Blanca, y una alteración computacional de la misma revista con Piñera saliendo por la alfombra roja de palacio, brazos en alto y bajo el titular de "Yes, we can", sellaron su aplaudida conferencia.
Consultado respecto de si la frontalidad mostrada por el dueño de Chilevisión para aludir a Lagos y Frei no representa el inicio de la guerra sucia en las campañas, Allamand fue el encargado de refutar que "nadie podría considerar que una cita que corresponde a un mensaje presidencial puede ser abordado de una forma negativa. Es la confirmación de una promesa y su contraste con la realidad".
Según el ideólogo de El Desalojo, "si alguien considera que no se pueden mencionar las opiniones de los adversarios políticos, porque se trata de una guerra sucia, entonces lo primero que habría que hacer es destituir al ministro (Francisco) Vidal".