
Sábado 29 de noviembre de 2008
Reconociendo lo inapropiado de sus expresiones, pero asimismo justificándolas, al atribuirlas a un contexto de tipo "coloquial, propio de mi carácter y personalidad", es parte del contenido de la carta que envió el jefe del Ejército peruano, general Edwin Donayre, al embajador en Lima Fabio Vio.
Según los antecedentes consignados en el diario El Mostrador, en la misiva, el oficial justifica sus dichos antichilenos. Donayre explica que sus palabras fueron "poco oportunas", "de mal gusto" e "incómodas", para referirse a la emisión del video, "en la que se recogen algunas de mis expresiones, por cierto inapropiadas".
Según el alto oficial, no dijo lo que dijo, sino que asegura que sus palabras fueron interpretadas "como un gesto poco amistoso y ofensivo, lo cual no se ajusta a mis verdaderos deseos".
Si bien es cierto en sus último párrafos Donayre ofrece disculpas "a todos los ciudadanos chilenos", esperando que no repercuta "en las excelentes relaciones de amistad histórica", lo cierto es que en la embajada chilena, de acuerdo a la fuente consultada por este diario, cayeron como agua fría. Y esto, porque la redacción usada -percepción similar en La Moneda y la Cancillería- no es la adecuada, de acuerdo a lo que se leyó "entrelíneas".
En parte, esta misiva, más el incumplimiento por parte del Presidente peruano Alan García de no destituir a Donayre, han sido la "mecha rápida" que encendió el conflicto entre La Moneda y la Casa de Pizarro.
Ayer por la mañana, en la Academia Diplomática Andrés Bello, el canciller Alejandro Foxley aprovechó la oportunidad de subir el tono de sus declaraciones pidiéndole a García que "cumpliera su palabra", recibiendo la respuesta de este último, pasadas las 15 horas.
El canciller vecino José Antonio García Belaúnde aseguró que su gobierno nunca se comprometió con Bachelet a que Donayre saldría de inmediato de su cargo, sino que el próximo 5 de diciembre, lo que constituyó para el gobierno una suerte de afrenta a la dignidad presidencial chilena, elevando aún más la temperatura.
"Deseo recordar que el Gabinete de Ministros fue testigo de la conversación del Presidente García con la Presidenta Bachelet, en donde fue informada que el 5 de diciembre el General Donayre dejaba el cargo de Comandante General del Ejército", sostuvo el ministro de Relaciones Exteriores limeño.
El termómetro político siguió en alza y -al caer la noche- La Moneda reaccionó agregando otro ingrediente a la crisis diplomática, vetando la visita del Ministro de Defensa peruano Antero Flores-Araoz, quien el próximo lunes llegaría al país para asistir a la feria Exponaval que se realiza del 2 al 5 de diciembre. La orden fue dada por la propia Bachelet, dijo una fuente de Palacio, atendido los dichos misóginos del general peruano.
El comité político estimó que si se aceptaba este viaje, sería una señal de debilidad política que denostaría la dignidad de la Presidenta, toda vez que la ciudadanía no vería con buenos ojos la falta de reacción hacia un país adversario.