
Lunes 8 de diciembre de 2008
Hace dos años se inauguró en Holanda una "clínica para adicciones a los juegos", para tratar a niños con una obsesión insana por los juegos de computadoras. Ahora, el fundador de la Clínica Smith & Jones, Keith Bakker, afirma que jugarlos no es adictivo, pero que su uso excesivo es señal de que algo está mal. Este es otro paso más en la sostenida tendencia que muestran los críticos de los juegos a apartar su mirada de éstos y dirigirla contra padres y tutores. Como explicó Bakker a la BBC, " mientras más trabajamos con estos niños, menos creo que podamos llamar a esto una adicción. Lo que muchos de estos niños necesitan es a sus padres y a sus profesores; este es un problema social". Hablando ante BBC News, Bakker dijo que "este problema de juegos es un resultado de la sociedad en que vivimos. El 80 % de los jóvenes que hemos visto han sido hostilizados en la escuela y se sienten aislados. Muchos de los síntomas que tienen pueden ser resueltos volviendo a la buena y vieja comunicación".
Esta es una recomendación que tuvo fuerte eco esta semana en otro lugar improbable: el informe anual sobre juegos de video del instituto nacional estadounidense para los medios y la familia. El organismo ha utilizado históricamente esta publicación como una plataforma para condenar los juegos. Este año elogió públicamente las innovaciones de la industria (desde el Wii Fit a los títulos "neutrales en contenido") y se esmera en recomendar la participación de los padres en los comportamientos de juego.
"Queda por verse hasta qué medida la industria del videojuego seguirá adelante con sus encomiables esfuerzos, así como tampoco podemos todavía saber cuán masivamente los padres estadounidenses aprovecharán la creciente disponibilidad de recursos destinados a ayudarles a tomar opciones saludables para sus familias. Ese avance es absolutamente esencial cuando los videojuegos pasan a ser una parte cada vez mayor de la vida estadounidense".
Quizás la industria esté marcando un hito: estas positivas noticias debieran alegrar el corazón de los jugadores en esta temporada navideña.