
Lunes 8 de diciembre de 2008
A pocas semanas de asumir el poder, el Presidente electo de Estados Unidos, se muestra muy preocupado por los problemas internos y externos del país.
Sobre los primeros, el futuro Mandatario se mostró optimista al expresar su convencimiento de que si se toman las medidas adecuadas, la economía estadounidense se recuperará.
"Si damos los pasos correctos, podemos poner a la economía en marcha", dijo Obama durante una conferencia de prensa en Chicago.
"Ahora mismo, nuestro principal desafío es poner a la gente de nuevo a trabajar", dijo el futuro Mandatario, en momentos que el desempleo se encuentra en el nivel más alto de las últimas tres décadas.
En la víspera, Obama había presentado su plan de reactivación económica que aspira a crear 2,5 millones de empleos a través de la reconstrucción de autopistas y escuelas públicas.
Respecto a la afectada industria automotriz, Obama fue duro recalcando sus errores de gestión y los altos sueldos de los directivos, pero admitió que hay que salvarla porque es la "espina dorsal" de la economía del país, en una entrevista con la cadena NBC.
INCENTIVOS O SANCIONES
En la misma entrevista, Obama habló también de política exterior prometiendo una "diplomacia fuerte pero directa" con Irán, pero advirtiendo sobre sanciones más duras si no termina con su programa nuclear.
Sin embargo, también prometió incentivos si acepta las negociaciones. Los incentivos incluirían ayuda económica a ese país productor de petróleo y un mayor acceso al sistema internacional de comercio.