
Lunes 8 de diciembre de 2008
Ni más ni menos, 30 años es lo que celebra Sol y Lluvia el viernes 19 de diciembre, a las 21:30 horas en el Teatro Cariola (San Diego 246), donde recorrerán el repertorio de tres décadas de resistencia, inconformismo, crisis y la alegría de lo que es la banda sonora de la historia reciente de Chile.
Porque desde 1978, año en que los hermanos Amaro, Jonny y Charles Labra, más Patricio Quilodrán y Marcelo Concha, cambiaron su nombre Antuauca (Sol Rebelde, en mapudungun), el pequeño conjunto con raíces andinas, de la murga y de la Nueva Canción, entró de lleno en la historia de Chile e instaló clásicos que por años fueron coreados por varias generaciones. De hecho, "Adiós general, adiós carnaval" fue reproducida el 6 de octubre de 1988 por el diario Fortín Mapocho, un día después de que el Gobierno reconociera su derrota electoral.
Pero Sol y Lluvia no es sólo historia. Aunque en los últimos años sus zampoñas, quenas y guitarras han presenciado crisis, como el retiro de Charles Labra, una vez recuperada la democracia, la banda ha seguido en pie, y en todos estos años acumula doce discos, un DVD y diez giras internacionales.
REGALITO
Sol y Lluvia es una banda tan arraigada entre la gente, que no necesita probar su popularidad con conciertos masivos. En 1999 fue el primer grupo chileno en llenar el Estadio Nacional con casi 60 mil personas, demostrando que el romance entre la banda y el público estaba intacto, a pesar de sus presentaciones casi clandestinas durante los ochentas.
Eran tiempos en que con letras sobre paz, la injusticia y la pobreza llenaban espacios vinculados a la oposición, como poblaciones, peñas y actos universitarios. Música escrita en un taller de serigrafía donde trabajaban (en la comuna de San Joaquín) y donde creaban los afiches que alguna vez les costó una paliza de Carabineros cuando los pilló pegándolos en las calles y que incluso les acarreó vigilancia en su lugar de trabajo.
Y como en esos años, en que registraron artesanalmente su primer casete, "Canto + vida" (1980), para luego venderlo en sus actuaciones, en el recital "La conspiración de la esperanza", entregarán un disco de regalo por ticket comprado. El precio de las entradas es único ($ 5.000) y están a la venta en Feria Ticket y sin recargo en la feria artesanal de Santa Lucía.