
Lunes 8 de diciembre de 2008
La ira de los griegos se extendió ayer a todo el país luego de la muerte de un joven manifestante en Atenas tras recibir -en la noche del sábado- el disparo de un policía antidisturbios, quien fue detenido en las últimas horas.
El Gobierno derechista del Primer Ministro Costas Caramanlis intentaba ayer calmar los ánimos prometiendo "castigar a los culpables". Así al menos lo aseguró el ministro griego del Interior, Prokopis Pavlopulos, el que, sin embargo, también recordó que el Ejecutivo también debe apoyar a las fuerzas del orden para salvaguardar la seguridad.
Pavlopulos resaltó que "la policía está obligada a garantizar el orden público", pero también destacó que su Gobierno "respeta el derecho a las manifestaciones".
Las manifestaciones habían comenzado el sábado en Atenas, convocadas por jóvenes radicales, pero tras la muerte del joven la violencia urbana se extendió por el país. Hasta anoche, una veintena de personas había resultado herida, aunque levemente.
En la capital, decenas de jóvenes se atrincheraron en la Escuela Politécnica y la Universidad de Economía, situadas cerca del barrio de Exarchia. En Salónica (norte) las universidades seguían ayer ocupadas por estudiantes que lanzaban piedras y cócteles Molotov contra los policías. Y en Patras (sudoeste) 200 manifestantes incendiaron basuras y levantaron barricadas en el centro de la ciudad. En Ioanina (noroeste), medio centenar de jóvenes causaron destrozos en las fachadas de varios bancos antes de ser dispersados por la policía.
En todas estas ciudades el comercio y las oficinas permanecieron cerradas en varios sectores y los choques con la policía amenazaban anoche con extenderse hasta hoy.
ORIGEN DE LA IRA
La muerte de Alexandros Grigoropulos, un estudiante de 15 años, se produjo, según las primeras informaciones, cuando un policía que iba en un vehículo policial disparó al aire para dispersar a un grupo que habría atacado a la patrulla en un barrio de Atenas.
La bala alcanzó al joven en el tórax y lo mató instantáneamente, desatando una cadena de protestas.
El agente policial, identificado como Epaminondas Korkoneas, de 37 años, está detenido en la Dirección de la Policía de Atenas.
El fiscal también interpuso una demanda por "complicidad" contra el policía Vassilis Saraliotis, de 31 años, que estaba junto a Korkoneas en el lugar donde se produjeron los enfrentamientos entre policías y un grupo de jóvenes. Saraliotis también se encuentra en detención preventiva.
Pavlopulos y el secretario de Estado de su ministerio, Panayotis Hinofotis, presentaron su dimisión al Premier, quien las rechazó. LN