
Martes 16 de diciembre de 2008
El ministro secretario general de Gobierno, Francisco Vidal, calificó como un "obstáculo" el decreto del presidente de Bolivia, Evo Morales, que restringe la importación de vehículos con más de cinco años de antigüedad.
"Ya sea por parte de Chile o de Bolivia, en este caso, cualquier cosa que sea un impedimento para que las personas, las ideas y el comercio fluyan entre uno y otro país, es obstáculo", dijo secretario de Estado.
El vocero de Gobierno añadió que la decisión de Morales, que en su país ha originado protestas que han dejado hasta el momento una víctima fatal, "está afectando básicamente a grupos en Bolivia e indirectamente a personas en Chile, lo que demuestra una vez más que la integración ayuda a tener menos problemas y que cualquier obstáculo a la integración aviva los problemas".
Por su parte, el senador de la UDI por la zona, Jaime Orpis, evidenció su molestia por el decreto boliviano aprobado hace dos semanas y pidió "que se suspenda toda la tramitación, respecto a la habilitación e implementación del uso del Puerto de Iquique para Bolivia como una medida de respuesta de las autoridades chilenas".
"Restringir los años de uso, a cinco años en el caso particular de la Zona Franca para el sector automotriz, que es una de las actividades principales, me parece una decisión que debió haberse conversado entre países y tomado en tiempos prudentes", indicó el parlamentario.
"Es el peor camino que ha adoptado Bolivia con este tipo de medidas. Lo que uno espera de un país, al cual se le está apoyando y entregando las facilidades en materia de transportes para sacar su producción a los mercados internacionales, es reciprocidad. La medida que se adoptó traerá serios perjuicios y efectos negativos, particularmente en el caso de Iquique", dijo el senador Orpis.
"En Iquique son tres mil ochocientos empleos directos los que se pierden, en total entre ambos países son 13 mil empleos. Además, a esto hay que sumarle la actividad portuaria. Cada país es autónomo de tomar sus propias medidas, pero cuando esto afecta a terceros países, que están en una buena relación, que están armonizando y gestando ciertas facilidades y en los cuales una medida determinada puede traer consecuencias negativas, deberían ser al menos decretos que sean conversados con autoridades chilenas y que tengan un horizonte de tiempo", sentenció.