
Domingo 21 de diciembre de 2008
El canal estatal celebró con fiestas y fanfarria el éxito de su matinal, líder de sintonía hace varios años y que ha ido evolucionando hasta conectar finamente con la audiencia.
El programa se mueve en el límite de la fiebre farandulera, pero en su pauta también entran temas y discusiones que representan el pedazo de sociedad al que apunta. Y una de sus conductores, Tonka Tomicic, reflexiona sobre los cuatro años que lleva en el espacio y que han cambiado su vida, desde modelo de pasarelas a exitosa conductora que no hace concesiones facilonas a su belleza. "Me gustan la claridad, las cosas limpias y directas, no soy de desvíos y he aprendido a jugar el juego", afirma, casi como una declaración de intenciones.
Sus carreras de esta semana son una muestra de la loca rutina de la animadora que conquistó Viña del Mar a los 29 años y se consolidó en un medio que disfruta moliendo rostros en una picadora de carne humana.
El martes se fue en el jet privado que usa Leonardo Farkas a visitar su mina Santa Fe, cerca de Copiapó; el miércoles se pasó el día celebrando las cuatro mil ediciones del matinal; el jueves concedió esta entrevista, entre cócteles y grabaciones, y el viernes se fue a Antofagasta volar en un F-16 que acabo pilotando para el programa "Animal nocturno" de esta noche. Esta conversación empieza mientras el grupo sound La Noche despide el programa 4.0001 celebrando su contrato para el Festival: "Son una súper buena opción para Viña. Costó harto parece pero se lo merecen. Es un grupo que la lleva, tienen repertorio para estar solos y lucirse en el escenario. En la última Teletón el estadio completo sabía todas las canciones. Tienen arrastre y son muy transversales".
¿En qué radica el éxito del matinal?
Hay muchas cosas, pero influye mucho que toquemos los temas de la pauta noticiosa de manera normal.
Cada vez hay más opinión y buenas discusiones reales.
Sí, hay diferencias de opinión y hay tolerancia, aunque a veces no nos toleramos tanto. Pero cada uno representa gustos y estilos de vida diferentes. El programa es un pedazo de la sociedad, me gusta que se expongan las diferencias, es muy bueno que haya discusión.
Llevas cuatro años cogobernando este matinal. Casi como el Gobierno de Bachelet.
Empecé un año antes, cuando las mujeres estábamos empoderadas. Más allá de los gustos políticos de cada uno, la elección de Michelle Bachelet fue un cambio, como el de la elección de Obama. Demostramos que hemos avanzado un buen trecho.
En estos años te has consolidado como figura de la televisión. ¿Cómo ha sido el cambio?
Muy grande e inesperado, porque venía de otro mundo. Si miro hacia atrás veo una historia increíble que me trajo hasta animar un programa como este. Nunca imaginé este futuro para mí.
¿Es verdad que llegaste a hacer un reemplazo de vacaciones y te quedaste para siempre?
Sí, llegué por casualidad, cuando mi hermana estaba súper grave en la clínica, a punto de morir. Y entré al "Buenos días a todos" sólo por una cosa terapéutica, para sacarme de la cabeza lo que estaba pasando y para poder ir a la clínica con energía renovada. Vine sin miedo, sin ideas a futuro, sin ansiedad. Y cuando vine por segunda vez no sentía ningún peso, pero sabía la responsabilidad de llegar a un programa que ha tenido gente de primer nivel.
Las modelos nunca han sido el prototipo ideal para animar un programa de actualidad.
Viví un trauma con eso. Mira, en 1995 me metí al concurso Miss Chile para ganarme un auto y me lo gané, pero ese fue el famoso año de las preguntas de actualidad que todas contestaron pésimo. Sólo dos contestamos bien. Esa relación miss-belleza-estupidez me produjo tal trauma que me recluí y durante un tiempo no trabajé en nada que tuviera que ver con moda. No quería ser de ese bloque que era representativo de lo que estaba pasando. Igual que ahora, porque si hacemos preguntas de actualidad no creo que haya mucha diferencia entre la gente que conteste bien y la que conteste mal.
¿Estás confirmando el viejo mito de las modelos tontitas?
No. No hablaba del club de las modelos sino de un estigma que surgió en ese tiempo. Yo sólo quería alejarme, me corté el pelo, me vestía más masculina, hice todo un proceso de afeamiento. Pero no relaciono belleza con estupidez, para nada. Además, me estaría auto boicoteando porque me parecen conceptos del siglo pasado, no del siglo veintiuno.
¿Cómo sintetizarías tu transformación de modelo a conductora?
Cada día pedía que me dijeran tres cosas que hacía mal y trabajaba para corregirlas. Ha sido lo mejor que me podía pasar como ser humano porque me vi en la obligación de completarme, aquilatarme, crecer, y eso me llevó a desarrollos personales que nunca pensé que iba a tener. Para mí la televisión es ciento por ciento gusto adquirido y ahora cada día los medios de comunicación me parecen más atractivos y más sabrosos.
¿En qué no has atinado todavía?
No soy de arrepentimientos. Hay que ser fiel al estómago, y he aprendido a decir que no cuando algo no me gusta, a respetarme.
¿Te ves tres años más en esto?
No hago planes. Los hechos me confirman que no sacas mucho con hacer planes. Después la vida te lleva por otros lados.
Hace unos años había periodistas de espectáculo que decían que eras muy arrogante en el equipo de trabajo. ¿Reconoces ese comentario?
Me sorprende, pero sé que uno no puede gustarle a todo el mundo. Me sorprende porque antes pasaba más callada que ahora. Pienso que va con el prejuicio y no creo que en mi equipo haya ese sentimiento.
Excéntricos y faranduleras
Esta semana fuiste con Leonardo Farkas en su jet privado a su mina de hierro en Copiapó. ¿Eres de las que considera elegante a Farkas?Considero que es excéntrico, lo que me parece bien. Me dan más lata los hombres que se visten todos iguales el fin de semana. Me parece encantador que no quiera aparentar algo que no es. Es asumido en su plata, en su forma de ser, tan diferente a lo que estamos acostumbrados que debe ser una persona que tiene dinero. Me gusta que desordene el tablero. Más que fijarme en Farkas, me gusta mirar lo que le pasa a los demás con él.
Estuviste en el hotel de Punta del Este la noche que supuestamente Kenita Larraín pasó con Luis Miguel.
Sí, estuve ahí, pero si Kenita dice que no va a hablar nada cómo voy a decir algo yo, por encima de la protagonista. No. Es un tema farandulero en el que no manejamos toda la información. Siempre vas a salir para atrás si opinas de eso. Prefiero mirarlo de costado.
¿Qué opinas del Rafagate?
Es delicado que opine de esto. Creo que el más perjudicado es el premio. Hay muchas personas que con su esfuerzo compran el diario, llenan el cupón con sus opciones y lo llevan al suplementero. Si hay plata de por medio me parece grave.
¿Las fotos de Michelle Bachelet en la playa?
No me llama la atención, es algo tan cotidiano que no me parece tema.
Tengo una pregunta encargada por la señora del almacén de la esquina. ¿Cómo cuidas el peso?
Hace poco tuve que hacer dieta de un mes.
¿Qué dieta?
Comer sólo proteínas, nada que se transforme en azúcar en el cuerpo. Nada de carbohidratos, nada de azúcar. Pollo, pescado y verduras verdes, en la mañana un huevo a la copa. Es terrible pero buenísima. Bajé cinco kilos.
El mito del gurú
Nunca quieres hablar de tu pareja. ¿Cuánto tiempo llevas en concubinato?Unos cinco años, son tiempos parecidos al que llevo en el matinal. Y estoy bien sin casarme. Antes me podían molestar esas preguntas, ahora entiendo que de la gran torta que me puedo llevar tengo que entregar ciertos pedazos. Pero tampoco me gusta entregar todo. No soy un libro abierto tampoco.
Existe el mito urbano de tu pareja como una especie de gurú.
Es un mito totalmente falso.
¿Pero qué hace Antonio Leiva?
Mi pareja no se dedica a nada de lo que dice la prensa. Es muy nuestra esa cosa del currículo y la presentación en sociedad. Pegadito a tu nombre va el del otro, qué hace y dónde trabaja. Puedo agregar que sí, él ha tenido un camino espiritual potente que no tiene que ver con ser gurú, guía espiritual, tener consulta, tirar runas o leer tarot.
Según tu manera de ver, ¿cuál es la actitud adecuada para vivir en tiempos de crisis?
Es complicado porque la crisis abarca todos los aspectos, es una crisis planetaria que nos está llevando a los límites, y es por el egoísmo, el consumismo extremo, la desidia, la avaricia, como dijo muy bien la Presidenta. Está tapiado el aspecto emocional, cardíaco, la conexión entre las personas. Tengo buena salud y pasar excelente pero me afecta mucho lo que pasa, no soy un individuo que vive aislado en el planeta.
A propósito de estos conflictos con la crisis económica y las diferencias sociales, queremos saber si te preocupan las huelgas de los trabajadores de grandes almacenes, como Paris o Ripley. Eres rostro publicitario de París.
Es delicado que yo comente eso, pero espero que pronto se solucione y que lleguen a un buen acuerdo. Creo en las conversaciones, en las mesas de diálogo y en el respeto de ambas partes para ceder y encontrar acuerdos. //LND