
Jueves 8 de enero de 2009
El subsecretario de Telecomunicaciones, Pablo Bello, reconoció que el proyecto es complejo y que se trata de una materia que por años no se ha podido resolver.
"Ha estado con urgencia buena parte de 2008 y ha estado discutiéndose, pero lamentablemente no se han logrado los acuerdos y consensos para hacerlo ley de la República y contar con una legislación más apropiada y equilibrada entre lo que es el desarrollo urbanístico y al mismo tiempo la calidad de vida de las ciudades y el desarrollo de las telecomunicaciones", señaló.
Actualmente está en tabla por lo que ingresar otro tipo de urgencia no tendrá ninguna variación en su trámite. "Ojalá se vea antes de las vacaciones, pero no se ve que pueda ser muy rápido el despacho", insistió.
Respecto del posible aumento en la instalación de antenas que denuncian los vecinos, Bello señaló que "cuando uno tiene un proyecto de ley que es más estricto que la legislación existente, obviamente en la medida en que este proyecto de ley no se acelere en su discusión legislativa y no se apruebe, se genera el riesgo que se aumente el número de solicitudes de instalación de torres y antenas. Por eso que es tan importante que este proyecto sea rápidamente aprobado en el Congreso, tenemos preocupación por el tiempo que ha pasado y que todavía no haya podido salir de la comisión".
Pero más allá de las distintas visiones de los parlamentarios y que según Bello explican la demora y la serie de indicaciones que ha recibido el proyecto, el que este sea un año de elecciones puede ser la real razón.
Según fuente en el Congreso, muchos parlamentarios buscan legislar lo más duro posible estas materias que son de preocupación ciudadana, mientras otros, están por flexibilizar. Es que cuando hay que renovar el respaldo popular, temas como estos resultan complicados y es esa la razón que explicaría indicaciones que derechamente están porque el proyecto no salga.
En todo caso, Bello destacó los avances en materia de salud que ha permitido que hoy Chile esté entre los países con normativa más estricta en cuanto a emisiones electromagneticas. Más que Inglaterra, España, Francia y otros países desarrollados.