
Domingo 25 de enero de 2009
Daniela participa por segunda vez en esta protesta configurada como la más importante a nivel mundial sobre este tema. "Esclavizar y asesinar a millones de seres para despojarles de su piel y vestir nuestra vanidad no puede dejarnos indiferentes. Por eso, nunca me vestiría con la piel de otro, sea de la especie que sea".
El año pasado, cerca de 150 personas posaron desnudas frente a la Catedral de Barcelona. Este año se esperaba superar esa cifra y además agregar jaulas donde los activistas recordarían "las vidas de encierro y hacinamiento de los animales que son utilizados por la industria de las pieles", según relató a LND.
El gran objetivo de esta manifestación es concientizar a la gente y llamar la atención sobre el sufrimiento de los animales utilizados por la industria peletera. "Se usa el lema "¿Cuántas vidas para un abrigo?" que aparentemente es una sencilla pregunta, pero si vemos las cifras de que se usan, 300 chinchillas, 70 visones o 20 zorros, sólo para vestir a una persona, es que existe una crueldad tremenda detrás de la industria", enfatiza la sicóloga.
La iniciativa surgió a partir de una feria de exposición de pieles que había en Barcelona, cuyo nombre era "Piel España", por lo que a partir de 2003 se organizó la primera manifestación de este tipo como respuesta a la industria de pieles. Aunque, desde el 2006 la feria fue suspendida, las movilizaciones se mantienen y en Argentina se iniciaron hace un año.
En Chile las protestas de esta organización están enfocadas a revelarse en contra del utilización de animales en circos, rodeos o espectáculos crueles. "Para nosotros el punto fundamental es ojalá no tener que hacer este tipo de cosas para llamar la atención de la sociedad frente al maltrato en el mercado de la piel. Espero que no tengamos que llegar un centenar de personas en pleno invierno a manifestarnos por esto en Chile".
Anima Naturalis es una organización de alcance internacional con sede en España y países latinoamericanos como Colombia, Ecuador, México, Uruguay, entre otros. Su misión es promover los derechos de los animales, denunciando el maltrato del que son víctimas en la industria de la peletería, de la alimentación, en circos, espectáculos crueles y también en experimentos. En nuestro país existe un equipo directivo y una red activista de unas 10 mil personas aproximadamente.