
Domingo 25 de enero de 2009
El presidente del Movimiento Nueva Izquierda y ex presidente de la Federación Estudiantes la Universidad de Chile, Nicolás Grau, está a favor de la reforma electoral, que establece la inscripción automática y el voto voluntario. Sin embargo, asegura que ésta no corregirá el problema de fondo de la política ni hará que más gente concurra a las urnas.
-¿Qué te parece el voto voluntario y la inscripción automática?
-Me parece positivo, aunque tengo mis dudas. Tiendo a pensar que la votación es mucho más un derecho que un deber. Me encantaría, en términos personales, que la mayoría de las personas sintieran como deber cívico ir a votar. Pero creo que es un derecho, por lo tanto lo que hay que hacer es que la gente pueda tener la posibilidad de ir a votar de forma más fácil y simple y eso es la inscripción automática y el voto voluntario.
-¿Para qué sector político se irán los votos nuevos?
-Una de las cosas que se olvida acá es que a través de esta inscripción automática y voto voluntario hay una probabilidad de que la gente que no participe en la actualidad participe, pero también existe la opción de que quienes participan actualmente dejen de participar. Yo pienso que es más probable que sea mayor la cantidad de gente que deje de votar, que la que empiece a hacerlo. Por lo tanto, hay que preguntarse si quienes dejarán de votar son los que lo hacían por la Alianza o por la Concertación, porque en general quienes votan por la izquierda lo seguirán haciendo.
-¿Quiénes crees que dejarán de votar?
-Yo pienso que principalmente va a dejar de votar la gente que está decepcionada de la política actual, en particular decepcionada de los gobiernos de la Concertación. Esa gente si hubiera estado obligada a votar le entregaría su voto a Piñera, pero en el caso del voto voluntario, simplemente no irán.
-¿Consideras que esta medida es realmente democrática?
-A veces se cifran expectativas por sobre lo que esta ley significa, el hecho de que la gente no vote en la actualidad o que existan tantos votos nulos tiene que ver con la poca importancia que tiene la política en la actualidad.
Es culpa también de las personas que, a pesar de que por la televisión dicen todo el tiempo que quieren que más jóvenes participen, son los mismos que arrinconan la política a espacios cada vez más reducidos y menos relevantes, donde hay preguntas que no se pueden discutir porque están zanjadas en discursos tecnócratas. Entonces, por eso creo que se inscribe y vota poca gente.
También los proyectos políticos son poco atractivos, en el caso de los jóvenes hay una serie de demandas que no son incluidas en sus programas. Esta ley me parece positiva, pero no va a remediar esos temas de fondo, incluso en una reforma en que la inscripción fuera automática y el voto obligatorio, lo único que habría es más votos nulos. Eso significa que la gente siente que vale poco su voto, eso es lo que debería preocuparnos. Deberíamos discutir cómo logramos que los políticos sean capaces de canalizar la diversidad que hay en la actualidad y de que la política vuelva a tener un espacio relevante en la sociedad.
Es un cambio positivo. Pero que no va a solucionar los problemas de fondo de la política del país, que tienen que ver con que es cada vez menos importante en nuestras vidas cotidianas, porque se han tachado de ella temas que son relevantes y se llevan a otros espacios.