
Domingo 25 de enero de 2009
Según el cientista político, las nuevas tecnologías -como las ventas por internet- brindan grandes posibilidades a las empresas para: "1) confundir al consumidor; 2) desvanecerse cuando llegan los problemas; y 3) desplegar estrategias deliberadas de estafa". En el primero de los casos, pone como ejemplo a la compañía aérea Jet2. Y en el segundo, a la empresa del inversionista Sebastián Piñera: "En lo referente a eludir responsabilidades, aunque la aerolínea española Iberia es muy meritoria en ese sentido, mi Premio Houdini se lo otorgaría a la aerolínea latinoamericana Lan. A estas alturas, ya he empezado a asumir que se quedaron con el dinero de unos boletos que me cobraron, pero, ¡sorpresa!, no pudieron entregarme al llegar al aeropuerto por un 'problema técnico'".
Escámez relata que al sentirse estafado, reclamó a través de la web de Lan, pero la respuesta fue nula: "Con melancolía reenvío de vez en cuando un email de queja a su dirección de atención al cliente, para recibir de vuelta su mensaje automatizado que me pide de nuevo los datos que acabo de remitirles 'para poder tramitar mi reclamación'".
Junto a Jet y Auna -conocida por sus "estrategias estafa"- Lan conforma para Escámez el top 3 "de empresas abusonas", pero seguro que el lector puede pensar en casos peores. En todo caso, nadie está a salvo del atropello. Las compañías sin escrúpulos pueden contar con una legión de consumidores que o están mal informados o, sencillamente, andan faltos de tiempo y recursos para encararse con ellas". Algo debe estar haciendo mal la aerolínea del dueño de Chilevisión para tener tan mala imagen internacional, al punto de ser tratada de lumpen.