
Domingo 25 de enero de 2009
Aunque Sebastián Piñera no se preocupa de acumular millaje para canjear por pasajes, en estos días junta decenas de horas de vuelo en el cuerpo. Durante toda la semana estuvo en el Parque Tantauco, al sur de la Isla de Chiloé, y este lunes parte a la pequeña localidad de Davos, en los Alpes suizos, donde se realizará una nueva versión del Foro Económico Mundial (FEM).
Entre el miércoles próximo y el 1 de febrero, el centro de esquí suizo recibirá a unas 2.500 personas de 96 países, 41 jefes de Estado, ministros de 80 naciones, representantes de las mil principales corporaciones del mundo, banqueros, ejecutivos de grandes empresas transnacionales y de operadores financieros. El Foro de Davos es considerado por sus detractores como la "cumbre del neoliberalismo", el mismo al que hoy acusan de las cuatro crisis globales que golpean al planeta: económica, energética, alimentaria y ambiental.
Piñera llegará el martes a Suiza acompañado, entre otros, del economista Felipe Larraín, uno de los cinco "macro coordinadores" de los grupos Tantauco que preparan las bases programáticas del abanderado de derecha. En el "mercado de ideas", como en Davos denominan a los múltiples paneles donde empresarios y técnicos exponen sus miradas sobre las tendencias económicas, el magnate chileno estará en dos debates. El primero es un panel sobre calentamiento global, "un asunto que le preocupa y ha estudiado Piñera", dice Larraín y luego en otro sobre los impactos de la crisis global en los sectores más desprotegidos y en el empleo.
Larraín, que no fue a Tantauco la semana pasada para quedarse preparando las presentaciones de Piñera y las propias, dice que el dueño controlador de Lan hará "exposiciones globales sobre estos asuntos, con referencias puntuales a los problemas de Chile".
El presidente y fundador del FEM, Klaus Schwab, presentó el miércoles el programa de Davos 2009, que este año se desarrolla bajo el sugerente lema "Moldear el mundo de la post-crisis". Nada de extraño, porque el Foro de Davos es explícitamente un lugar de encuentro de líderes políticos y económicos que se proponen desde las nevadas montañas suizas construir "agendas globales" que, finalmente, son asumidas por gobiernos u organismos como el G-8 (países industrializados), Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional. Tras alentar la liberalización financiera sin límites durante años, los líderes del mundo corporativo mundial, para quienes Davos es un sitio de peregrinaje anual, tendrán como eje central de sus debates la crisis económica cuya profundidad no lograron pronosticar. Pero para los empresarios y ejecutivos de corporaciones es un buen lugar para establecer nuevos contactos y hacer buenos negocios.
"Invitado relevante"
Piñera cuya fortuna es calculada en más 1.500 millones de dólares asiste a Davos en nombre propio, dijo su asesor Rodrigo Hinzpeter, como "una persona importante; él ha aparecido este año cinco veces mencionado en 'The Economist'; fue invitado en su condición de persona relevante en el país". El abogado e integrante del comité político de la campaña del empresario niega que Piñera haya pagado su inscripción en el Foro de Davos, la que para cualquier asistente privado que no sea jefe de Estado, ministro o líder de organización social asciende hasta unos 70 mil dólares. Al FEM sólo ingresan gratuitamente algunos líderes sindicales o de ONG, que son cuidadosamente seleccionados.
Entre los más de 40 presidentes que asistirán al encuentro figuran el de México, Felipe Calderón; de Colombia, Álvaro Uribe; y los primeros ministros de Reino Unido, Gordon Brown; de Rusia, Vladimir Putin; de Japón, Taro Aso, y de China, Wen Jiabao. Todos ellos son invitados del Foro, que se financia con los aportes fijos que hacen las grandes corporaciones, llamadas "socios estratégicos" como Nestlé, Pepsi, Microsoft, Coca Cola, Nike, Namura, Volks-wagen y otras. El año pasado el FEM sumó nuevos socios, entre ellos el Banco de Chile, cuyos propietarios, la familia Luksic, acumulan una fortuna superior a los 5 mil millones de dólares.
Los colaboradores de Piñera dicen que el empresario "está feliz" de ir a Davos y sobre todo de poder exponer en un panel sobre el calentamiento global y la escasez de agua, uno de sus temas favoritos desde que supo del documental de Al Gore "Una verdad inconveniente" y su cruzada medioambiental.
"Quizás Madonna tenga razón y sólo nos queden '4 minutos para salvar el mundo", y para conciliar el desarrollo con la protección y sustentabilidad ambiental, debemos garantizar el bienestar de las personas, denunciar y sancionar a todos aquellos que destruyan nuestro medio natural, proteger a nuestra flora y fauna, especialmente a las ballenas, el animal más grande, libre y poderoso del planeta. Crear programas de reciclaje y educación ambiental y poseer una institucionalidad ambiental firme y clara. Sólo así podremos comenzar el arduo proceso de ayudar a nuestro planeta Tierra y salvarlo antes que se nos acaben los 4 minutos", escribió Piñera en diciembre pasado. Para rematar con "la naturaleza, más que una herencia de nuestros padres de la cual podemos usar y abusar, es un préstamo a nuestros hijos que debemos proteger y conservar".
Fogata nocturna
El interés de Piñera por el medio ambiente y el desarrollo sustentable no es sólo electoral. De hecho una de sus inversiones a las que le tiene más "cariño" es el Parque Tantauco, de donde derivó el nombre que hoy tiene el grupo que aglutina a 34 equipos de trabajo, con más de 300 personas, que prepara su programa de Gobierno.
En el sureño parque de 118 mil hectáreas de su propiedad, Piñera reunió esta semana a casi un centenar de sus amigos, colaboradores, empleados, parlamentarios y alcaldes que, de una u otra forma, trabajarán en su campaña electoral para llegar a La Moneda. Allá no hubo reuniones formales, pero todas las actividades fueron realizadas en el mismo formato inductivo que usan las empresas destinado a "alinearse" tras los objetivos y liderazgo, en este caso del anfitrión. Entre sus invitados, en un primer grupo de 50 personas, estaban Pedro Ibáñez, Jorge Errázuriz, Ricardo Bachelet, Juan Andrés Fontaine, José Ramón Valente, Jorge Carey, Pedro Pablo Díaz y Mauricio Larraín, así como varios alcaldes de la UDI y RN.
El viernes partió el segundo grupo compuesto por parlamentarios UDI y RN, que estuvieron a punto de quedarse abajo porque debían votar la ley sobre la inscripción automática y el voto voluntario. El grupo de recambio se encontró con el mismo formato: largas caminatas por los senderos del parque, cabalgatas en los verdes parajes, distendidas conversaciones, un asado al palo o un curanto al final de cada jornada y las infaltables canciones del "Negro" Miguel Piñera animadas por la modelo Belén Hidalgo.