
Viernes 30 de enero de 2009
Antes de irse de vacaciones la Presidenta Michelle Bachelet quiere dejar funcionando todas las medidas que el Gobierno ha implementado para enfrentar el desempleo.
Además, pidió celeridad a sus ministros para la ejecución de las mismas, pues se espera que las cifras de cesantía que entregue hoy el Instituto Nacional de Estadísticas (INE) sean superiores a las proyectadas.
Bajo estos términos, ayer en La Moneda se volvió a reunir el comité interministerial pro empleo, oportunidad en la que los secretarios de Estado expusieron sobre el avance de cada una de las iniciativas de sus carteras.
A la salida, el ministro del Interior, Edmundo Pérez Yoma, se mostró satisfecho con el encuentro y confirmó que "los programas de inversión pública se están desarrollando muy aceleradamente. Queremos adelantar (...) de manera que cosas que normalmente hubieran empezado en el segundo semestre o hacia fines de año, estén todas en ejecución durante el primer semestre".
Para el Ejecutivo es prioritario que la implementación de las medidas en infraestructura marchen sin problemas, pues sólo por este ítem se crean 120 mil nuevos puestos de trabajo, quedando abierta la posibilidad de generar otros miles más, según evolucione la situación económica interna.
IMPACTO SOCIAL
Como ha sido la impronta del mandato de Bachelet, la idea es no desproteger a los sectores más vulnerables a la crisis, pero tal como lo resaltó el vocero de palacio, Francisco Vidal, "es imposible que el Gobierno diga: sabe qué más, no hay desempleo. Nosotros no podemos engañar a la gente, lo que sí, estamos jugándonos por completo para que nadie se sienta desprotegido, esa es nuestra tarea".
En esa línea, el subsecretario del Trabajo y coordinador del comité, Mauricio Jélvez, hizo un llamado a los empresarios a descartar decisiones extremas que precaricen el empleo o generen despidos.
"Este es un problema que hay que enfrentarlo con visión de país y no desde trincheras ideológicas, independientemente de cuáles sean éstas, el esfuerzo lo vamos a tener que hacer todos, trabajadores, empresarios y por cierto el Gobierno", señaló.
FAST TRACK
La cartera que dirige Jélvez anunció la implementación de observatorios laborales que sirvan para afinar la capacidad de estimación de cesantía tanto territorial como sectorialmente, "porque el informe que nos entrega el INE no da cuenta del desempleo en todas las comunas del país".
Esto para permitir un fast track de los programas pro empleo, los cuales llegaron a crear 100 mil puestos de trabajo en el período más duro de la crisis asiática.
Sin embargo, aclaró que la convicción es que los indicadores no lleguen tan alto.
"Las cifras de desempleo que tengamos el 2009 van a ser -esa es la esperanza que tenemos y cierta convicción también- menores a las de la crisis asiática, porque las condiciones y la característica misma de la crisis son muy distintas a las que existieron hace casi 10 años", subrayó. (ver infografía).