
Inicio » Cultura y Entretención
Martes 3 de febrero de 2009
En 1959, hacía rato que el término "rock and roll" significaba baile y frenesí juvenil. Era música caliente para evadir la Guerra Fría, la versión pop -y algo domesticada- del rhythm and blues (R&B) que se filtraba por las radios negras y que estos muchachos, herederos del triunfo del "sueño americano", hicieron suya. Hasta el 3 de febrero de ese año, cuando este grito primario sería silenciado.
Sí, porque esa madrugada fatal, sus últimos tres héroes -Buddy Holly, Ritchie Valens y J.P. "The Big Bopper" Richardson- cayeron en picada sobre los campos de Iowa, en plena gira.
Apenas un año antes, Elvis se había enrolado en el ejército y Jerry Lee Lewis fue condenado mediáticamente por casarse con su prima de 13 años.
Little Richard se había reconvertido al cristianismo y dejó de tocar música "pagana". Chuck Berry estaba en la cárcel por contratar a una prostituta menor de edad en un club de su propiedad.
La salvación del género viajaba en el mismo avión a la una de la mañana y mirando por la ventana cómo arreciaba el temporal.
"ESPERO QUE NO TE ESTRELLES"
El anteojudo Holly tenía 22 años y era todo un hit con "That'll be the day" y "Peggy Sue". Valens, cuyo verdadero nombre era Richard Valenzuela, era un descendiente de mexicanos de apenas 17 años quien adaptó "La bamba" al ritmo de rock and roll. "Booper" (28) era célebre con su éxito "Chantilly lace" y por disjockear en la radio 122 horas seguidas.
De repente, el piloto les dijo que estaba atravesando turbulencias. Y después del choque, el único sonido era la lluvia sobre el avión destrozado. Sería conocido como "El día que la música murió".
Músicos como Bob Dylan, Eric Clapton, John Lennon o el chileno Buddy Richard -de ahí su seudónimo- han responsabilizado a Buddy Holly como influencia.
Conmemorando los 50 años desde su muerte, la disquera Geffen acaba de lanzar el compilado "Buddy Holly: memorial collection", aunque la vedette de la fecha será "Down the line: the rarities", que juntó 59 grabaciones inéditas del "samurai de las seis cuerdas", incluyendo una canción registrada a sus 14 años.
Ritchie Valens terminaría inventando el "rock latino" e inspirando a otras bandas a adaptar canciones tradicionales al rock and roll. Y el delirante "Booper" era invitado a los shows televisivos para impostar voz de negro e imitar la conversación telefónica que era la letra de "Chantilly lace".
Por eso fueron contratados para la gira "Fiesta bailable invernal" que cubriría 24 ciudades en tres semanas. Tras el accidente, se encontró un arma en la ropa de Holly, lo que hizo suponer que el accidente fuera provocado.
La policía desestimó la teoría. La suma de la impericia del piloto y las malas condiciones atmosféricas precipitarían el choque.
BYE BYE MISS AMERICAN PIE
El homenaje definitivo a los tres mártires del rock and roll sería un hit de 1971 llamado "American Pie" interpretado por Don Mc Lean -y versionado por Madonna-.
En los primeros versos canta: "No podía ni moverme/ No recuerdo si lloré/ Al leer sobre la mujer que quedó viuda/ Pero sé que algo me destrozó/ El día que la música murió".
Después del año 1959, el rock and roll empezó a estancarse. Apareció el twist y los crooners estaban en su mejor momento. Sólo el interés de Lennon y sus colegas al otro lado del océano haría al rock and roll reaparecer en Estados Unidos en 1964. McLean jamás quiso profundizar sobre la canción.
Sólo responderá cínicamente que el mayor significado de su tema, es que empezó a ganar mucho dinero. Y en verdad, con ese incentivo, jamás morirá la música.