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  Orgasmo vaginal, orgasmo clitorideo

  Orgasmo vaginal, orgasmo clitorideo

  Sólo un dato: 70 por ciento de las mujeres, aproximadamente, además de la penetración necesitan ser estimuladas en la zona del clítoris y de los labios menores y no por esto son anormales o presentan patología.

Domingo 8 de febrero de 2009

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40 kbOlvidé algo. En la columna anterior donde planteaba la idea de sacarnos de la cabeza tener que cumplir con un modelo externo que guiara nuestra vida sexual dejé en el tintero -quizás por accidente- algo que forma parte crucial de este modelo. Éste hacía referencia al físico, frecuencia, medidas, duración, tiempos, cantidades y cualidades que debemos cumplir. Dentro de estas imposiciones hay una central, relacionada con el orgasmo femenino. Ésta la hemos heredado y mantenido desde que Freud plantea su modelo de desarrollo sicosexual, donde se parte de la base de que la mujer tiene dos zonas erógenas principales: el clítoris y la vagina.

Quizás este concepto ya no llega tan directamente desde Freud, pero sí fue heredado y mantenido gracias a películas, internet y como un mito del deber ser en la vida sexual, que se ha transmito de generación en generación. El clítoris está muy erotizado durante el período infantil del desarrollo; durante o después de la pubertad debe darse una transición hacia el erotismo vaginal. Así se postula que las mujeres tienen dos tipos de orgasmos. El clitorídeo -que sería análogo al orgasmo masculino- y el vaginal, que implica un desarrollo sicosexual normal. Según esto, a las mujeres adultas que aún disfrutaban de las caricias clitorídeas, y especialmente aquellas que no experimentaban el orgasmo en el coito, eran consideradas como neuróticas o inmaduras y necesitaban un tratamiento, que tenía como objetivo "transferir" las sensaciones eróticas del clítoris a la vagina.

Actualmente sabemos que ambas situaciones son normales. El mal llamado orgasmo clitoridiano, que es aquel donde la mujer llega al clímax por estimulación directa y no por la penetración, ha dejado de ser una situación enferma y criticable, porque en definitiva el clítoris y los labios menores configuran una estructura especializada en la recepción de los estímulos placenteros.

El cuerpo entero puede ser considerado como una gran zona erógena, siendo el cerebro la parte fundamental. Es por esto que, por ejemplo, hay mujeres que pueden llegar al orgasmo mientras su pareja les chupa el lóbulo de la oreja y en ese caso no hablaremos de orgasmo de oreja u orejal, sino simplemente de orgasmo. La respuesta orgásmica es una sola, aun cuando los estímulos sexuales puedan recibirse en distintas zonas del cuerpo o por la estimulación mediante la fantasía.

Sólo un dato: 70 por ciento de las mujeres, aproximadamente, además de la penetración necesitan ser estimuladas en la zona del clítoris y de los labios menores y no por esto son anormales o presentan patología. //LND

 

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