
Lunes 9 de febrero de 2009
Parece morbo y quizás algo de eso hay. Algunas páginas de diarios muestran a Patrick Swayze abatido por un cáncer al páncreas que supuestamente lo tiene contra las cuerdas.
Cuando le descubrieron la enfermedad se encontraba en su etapa cuatro, por lo que se sometió a un tratamiento experimental de quimioterapia en la Universidad de Stanford (California). Había pocas esperanzas de supervivencia (hace más de cuatro meses la prensa aseguró que le quedaban cinco semanas de vida). Sin embargo, el actor que en 1987 se dio a conocer moviendo las caderas en la cinta "Dirty dancing" y que en 1990 consiguió la fama junto a Demi Moore con su participación en el filme "Ghost" ("La sombra del amor") decidió dar la lucha pese a los pronósticos adversos.
Resistió las quimioterapias y el evidente deterioro físico y eligió seguir trabajando. Swayze todavía es "el duro" capaz de sostener horas de desgaste y grabaciones, aunque durante el proceso debió alternar entre estudios, locaciones y la clínica. Trabajó 12 horas diarias durante cinco meses. "¿Cómo consigues mantener una buena actitud cuando todas las estadísticas te dan por muerto? Vas a trabajar", le dijo en octubre al The New York Times, quien fuese un extremo surfista y asalta bancos en "Punto de quiebre" (1991).
"ACCIÓN Y EMOCIÓN"
En "The beast" ("La bestia") encarna a Charles Barker, un experimentado miembro del FBI que tiene un nuevo compañero, Ellis Dove (Travis Fimmel), al que debe entrenar. Barker es un tipo brillante y poco ortodoxo, que encima tiene a "asuntos internos" tratando de inculparlo de corrupción. Dove alucina con su gurú y difícilmente podrá delatarlo, es su segunda misión. De ese inicio, la dupla protagonizará una serie de aventuras que comienzan para toda Latinoamérica el 8 de marzo, por el cable en la señal A&E y que tendrá un temporada de 13 episodios de una hora cada uno.
El actor afirmó que finalmente consiguió el rol que andaba buscando. "Complejo e impredecible", dijo con respecto a esta producción realizada por Sony Pictures. Por su parte, Timmel, un chico bonito australiano que comenzó su carrera posando para Calvin Klein mientras, según el canal, las mujeres hacían atochamientos en Londres para ver sus carteles donde, evidentemente, posaba en calzoncillos. Y como esto de la televisión da para todos, al rato estudió actuación y se trasformó en John Clayton en la serie televisiva "Tarzán".
"'The beast' es una serie intensa, audaz, auténtica, provocadora e impactante como nuestra marca, que expresa claramente nuestro slogan: 'Acción y emoción'", dice César Sabroso, vicepresidente de Marketing de A&E en una declamación corporativa con respecto a la serie.
COMO "LOS INFILTRADOS"
Sabroso agrega que la serie dejará una huella permanente en la audiencia, "obligándolos a cuestionar todo lo que ven, incluso a todos los personajes. 'The beast' tiene un poderosa historia con toda la inusual fuerza creativa de series como 'The Shield' y cintas como 'Training day' ('Día de entrenamiento') y 'The departed' ('Los infiltrados')".
Y las similitudes con esta última cinta, de Martin Scorsese, están a la vista: Charles Barker se hace cargo del novato Ellis Dove para entrenarlo en su estilo de agente psicológico y extremo. Barker eclipsa a Dove cuando van de encubiertos en su primer caso para infiltrarse en un anillo de tráfico de armas. Barker manipula situaciones brillantemente y pone a prueba las habilidades de su nuevo compañero, presionándolo a ahondar más agudamente en los roles de los personajes encubiertos creados por él mismo.
Aunque a Dove le agrada Barker, el nuevo trabajo le implica mucha carga. El estrés y el peligro de convertirse en agente, rápidamente le hacen darse cuenta de que ya no puede mantener relaciones normales fuera del trabajo. No es lo peor. El novato se ve enfrentado a un desafío mayor: un equipo de Asuntos Internos del FBI sospecha que Barker podría haberse puesto muy rudo y tratan de reclutar a Dove para que actúe como doble agente en la investigación de su mentor. LN