
Domingo 22 de febrero de 2009
MEJOR PELÍCULA: "SLUMDOG MILLIONAIRE"
En este año dedicado a la diversidad encarnada en presidentes negros, mujeres dirigentes y apertura al mundo del Islam nada mejor que premiar a "Slumdog Millionaire", película colorinche y melosa que explota nuestro amor por el tercer mundo y su exotismo como sinónimo de huida; amor por ese eterno cliché acerca de la felicidad y la pobreza. Filme ejemplar de la labor social distensiva del cine, el momento de alegría donde los grandes valores triunfan antes de tener que volver a tu ruedita de hamster diaria.
Se trata de la historia de un joven hindú que busca salir de la pobreza participando en la versión hindi de "Quién quiere ser millonario?", pero su éxito y su origen social despiertan las sospechas de la policía que lo detiene y lo somete a interrogatorio, desatando las pasiones más maternales del espectador arrobado por tanta injusticia evidente, Dios mío. Todos salen del cine sintiéndose más buenos y dadivosos, hasta que se topan con un niño pobre real en las calles de Santiago. Bombay se veía mejor. Mala película, la nueva versión de cualquier porquería que se les venga a la cabeza acerca de moralejas simplonas y baratas descubiertas en un entorno exótico, si le lleva gurúes y niños, asegura éxito, lágrimas y, a veces, un Oscar.
EL RESTO
¿Por qué no debería ganar "El curioso caso de Benjamín Button". Porque la Academia debería dejar pasar un par de años antes de ser tan predecible y votar por el esquema Oscar de superproducción-emotiva-épica-"tengo 10 nominaciones al Oscar." La Academia ama la épica, a propósito. Además, la película es mala.
Respecto al resto, creo que la Academia no está preparada para premiar una cinta gay como "Milk", Nixon está aún tibio, no desactivado, como para entrar incólume al templo de lo anodino y "The reader" no tiene espaldas para ganar nada, sólo el tema nazi tan apetecido siempre por Hollywood.
MEJOR DIRECTOR: DANNY BOYLE
Si "Slumdog Millionaire" gana Mejor Película, Dany Boyle debería ganar el Oscar como mejor director. Además, su filme es una fábula-película muy contingente acerca de la búsqueda por salir obsesivamente de la pobreza y escapar de las clases sociales con éxito (si yo fuera director de la CIA, llamaría a la Academia y les recomendaría premiarla como "una inyección de optimismo social en este momento de crisis"). Danny, por lo demás, hace un trabajo lo suficientemente correcto como para ser arrastrado por el premio a Mejor Película; de todos modos no importa, todos los filmes nominados son bastante mediocres y es seguro que en dos años nadie se va a acordar de ninguno (¿síndrome Festival de Viña?).
EL RESTO
Debería ganar Ron Howard ("Nixon/Frost"). Quizá deberían reconocerle sus méritos a Gus van Sant ("Milk"), o darle un premio de consuelo a Stephen Daldry por haber llevado el tema humanista por antonomasia hasta la premiación de este año ("The Reader"). Pero el único capaz de aguarle la fiesta a Boyle es David Fincher ("El extraño caso de Benjamín Button). Quizá los señores de la Academia este año quieran dar una señal de molestia por la mediocridad de la propuesta y aguar la fiesta dividiendo el premio mayor entre película y director.
MEJOR ACTRIZ: ANNE HATHAWAY
EL RESTO
Todas son actrices consagradas, menos Melissa Leo ("Frozen river") y Anne Hathaway. Todas encarnan películas con grandes valores humanos en juego: Jolie ( "Changelling") va por el poder corrupto contra las mujeres y los niños, Streep ("Doubt") va por la pedofilia, Winslet ("The Reader") va por los responsables del Holocausto, Leo por el drama de los ilegales y Hathaway por la drogadicción juvenil. Ninguna parece sacar la cabeza particularmente por encima de la otra con una actuación descollante. La única con una ventaja significativa es Hathaway: proyección.
MEJOR ACTOR: MICKEY ROURKE
S
ólo hay que mirar la lista de nominados para darse cuenta que el drama, la lágrima, la emoción y el deseo están en la nominación de Mickey Rourke. Además de hacerlo increíble en la película por la que está nominado, "The Wrestler", Mickey es la quintaescencia del actor rebelde y maldito que resurge de sus cenizas renovado, redimido, domado, domesticado y, finalmente, palmoteado en la espalda por la mano que él mordió y que le daba de comer. Toda una lección para las nuevas generaciones. Ese día, seguramente veremos subir al escenario a un luchador viejo y quebrado por mil batallas, cruzado de heridas y arrugas, levantando sus brazos en señal de triunfo, cuando en realidad está claudicando. Un veterano acorralado al que no le queda alternativa. Va a ser un espectáculo penoso la crucifixión final del "Chico de la moto" por la policía del orden establecido, el retorno al corral. La platea va a estallar en lágrimas y aplausos emocionados, como debe ser en una buena telenovela.
EL RESTO
A nadie le importa el resto estando Mickey nominado. Quizá Brad Pitt, pero sólo si la Academia considera, en su magnanimidad moralizante, que concederle una nominación al protagonista de "The Wrestler" ya es suficiente, y que entregarle la estatuilla sería demasiado premio. Sean Penn, en tercer lugar, podría entrar por lo palos con el premio como reconocimiento al tema gay, pero creo que ese tema, para los señores de la Academia, aún da sólo para premios tipo Mejor Actor Secundario, el amigo gay del protagonista, por ejemplo.
MEJOR PELÍCULA EXTRANJERA: "VALS CON BASHIR"
Si hay una categoría difícil de enfrentar es ésta. Casi nunca están disponibles y quizá nunca lo estarán, al menos para Chile. Pero sí pude ver la que estoy seguro será la mejor película extranjera: "Vals con Bashir", del director israelí Ari Folman. Una alucinante película de animación-documental-autobiografía-drama-whatever, en clave de realidad pesadillesca, donde un ex soldado israelí amnésico hace un viaje al corazón de las tinieblas, buscando recuperar la memoria de las atrocidades de guerra que cometió junto a sus compañeros de armas en la guerra del Líbano. De verdad, háganse un favor y consíganla, es una obra de esas que de pronto surgen y que pueden considerarse más que una pieza de cinematografía, un regalo para la humanidad. Muy contingente además, su premiación será medida sin duda por los hechos que ocurren en la Franja de Gaza, para bien o para mal.
EL RESTO
No he visto el resto, pero la contingencia y el gran tema están con "Vals con Bashir". La representante alemana "The Baader Meinhof Complex", de Uli Edel, toca el tema del terrorismo, pero un poco a destiempo como para convertirse en el emblema humanista de algo. De Japón y su "Departures" no quiero saber nada, porque soy fan de Miyazaki y me dolió que no nominaran "Ponyo", su última maravilla.