
Domingo 22 de febrero de 2009
"¡LUIS SEPÚLVEDA reina de la primavera 2009! En más de algún diario van a poner esto", partió diciendo el autor de "El viejo que leía novelas de amor", el viernes en la librería de Le Monde Diplomatique a media cuadra de la Plaza de Armas de la capital.
Nacido en Ovalle hace 60 años, el jueves a las seis de la mañana lo despertaron para avisarle por teléfono, desde España, que era el ganador del Premio Primavera de Novela que convoca cada año la editorial Espasa Calpe.
Con un ligero acento español -vive hace años en Gijón-, Sepúlveda contó de que va "La sombra de lo que fuimos".
"Es la historia de cuatro hombres, que han tenido un pasado común, los cuatro han sido militantes de izquierda. Tres de ellos conocieron el exilio, uno permaneció en el país durante la dictadura, y después de 30 años sin verse vuelven a encontrarse para vivir una última aventura", dijo sobre la obra que está ambientada en los primeros años del siglo XXI.
"Espero que los compañeros y compañeras se sientan identificados con el libro, porque la literatura es una convocatoria para seguir hablando. Ahora escribí esta novela para soltar la mano para un proyecto mayor, del que tengo unas 300 páginas escritas que se llamará 'Los años felices', donde pretendo contar la historia del honor de la militancia", relató quien fue encarcelado en la dictadura de Pinochet.
-Al parecer ahora hay una tendencia en los escritores a no identificarse con sectores políticos.
-Tengo una vinculación con la vida, que intento que sea profundamente ética, y esto lo resuelvo mediante la participación ciudadana, o sea, a través de la política, y así poder exigir mis derechos. Yo nunca he ocultado que fui, soy y seré un hombre de izquierda.
SIN MEMORIAS
"Tengo una manera muy anárquica de trabajar, porque hago varias cosas simultáneamente, hasta que uno gana, y ese es el caballo que llega a la meta", dice sobre su proceso creativo, quien también ha ejercido el periodismo en diversos medios de habla hispana y agrega que "no existirá una nueva Constitución en Chile mientras se conserve un modelo que se basa en el mercado".Y sobre literatura chilena, el autor de "La rosa de Atacama" dice que ha leído algo de Roberto Bolaño, algo de Mauricio Electorat, pero que le interesan más Hernán Rivera Letelier, Ramón Díaz Eterovic y Alejandra Costamagna, de quien dice "es una gran promesa de las letras chilenas".
-¿Has pensado en escribir tus memorias?
-Noooo es una demostración de vanidad muy grande. Prefiero darles a mis personajes detalles de mi propia vida, como si fueran de ellos. Y como dijo el poeta León Felipe "Nuestro oficio no es nuestro destino", por eso cada vez me gusta más perder el tiempo. LCD