Inicio » Vida y Estilo

  Lo que Viña quisiera olvidar

  Lo que Viña quisiera olvidar

  No cabe duda, es una fiesta. A veces una buena y llena de glamour. Otras, una temporada en el infierno. Aunque la escena más temida es el monstruo devorándoselo todo, hay episodios en que los propios artistas se han transformado en una piedrita en el zapato para el certamen. ¿Quiere recordar?

Domingo 22 de febrero de 2009

El festival es una fiesta, se vive como tal. Pero todos los artistas que no son consagrados corren el riesgo de sufrir sobre el escenario, porque no vienen bien preparados y, generalmente, son los humoristas los que más sufren. Por ejemplo, lo que le sucedió a Sergio Feito o a Óscar Gangas fue complicado. Lo que le pasó el año pasado a Salomón y Tutu -Tutu", nombra ejemplos Mauricio Correa.

Pero principalmente son los pronunciamientos políticos, las pifias, las crisis económicas, el exhibicionismo y una coproducción con México. Todos esos son algunos de los embates y chascarros que el certamen de Viña del Mar ha debido soportar durante 50 años. Aquí un "refrescamemoria" de algunos acontecimientos.

Cirildo y su jardín de flores

Si hay algo que no se ha borrado de la mente de quienes estuvieron en la clausura del festival de 1985 o prendieron su televisor para verla, es la "freak" presentación del seudo-jardinero de la Quinta Vergara.

"Anoche descubrimos un personaje de fantasía que siempre estuvo, pero que cobró vida en la parte más alta del cerro, esta noche me gustaría poder presentárselos", decía Antonio Vodanovic, mientras las luces de la galería se encendían y entre su público aparecía una marioneta gigante que agradecía la invitación y saludaba incansablemente, al mismo tiempo, el monstruo repetía tras él: "Hola, hola, hola". Luego, un reloj de flores hecho de fuegos artificiales salía en pleno desde la galería hacia todo Chile. El personaje que interactuaba con los animadores dejó al público igual que a Condorito, exigiendo una explicación.

foto_01
w:200
h:150
10 kbKC golpea a un periodista

Otra historia mucho más antigua (Festival del '81), pero no menos anecdótica, fue lo que le ocurrió al periodista Luis Fuenzalida, quien deslizó en una columna del diario "La Tercera" que el líder de KC and The Sunshine Band era bisexual. Las dudas desparramadas en pleno certamen provocaron la ira del cantante Harry Wayne, quien buscó al reportero, lo encontró y le dio el combo más grande que se recuerde en la historia de las peleas del Festival de Viña del Mar.

La crisis económica y las ausencias

El año 1983 la crisis económica golpeó a todos, incluso al show festivalero. Ese año, la parrilla programática del espectáculo tuvo que recurrir a varios artistas chilensis, como Zalo Reyes y Los Jaivas. El show de Reyes fue todo un acontecimiento y sería reconocido por el público con la Antorcha y la Gaviota. Con crisis y todo, ese fue su despegue.

1987 estuvo marcado por la ausencia de uno de los más grandes grupos de rock chileno del momento: Los Prisioneros, quienes fueron eliminados de la lista de convocados, a pesar de su éxito y popularidad. En su lugar actuaron bandas de rock argentinas como Soda Stereo y G.I.T.; y las nacionales Cinema y Upa, que se convirtieron en el gran éxito del evento, aunque los grandes chilensis se quedaron fuera.

foto_04
w:200
h:150
7 kbEscuchar la voz del pueblo

La política y la efervescencia del año del plebiscito se trasladaron al escenario viñamarino. 1988 fue el año en que José Luis Rodríguez, el "Puma", lanzó su ya mítica frase: "A veces hay que escuchar la voz del pueblo". ¿Su reacción? Porque a pesar de la insistencia y el entusiasmo del público por entregarle un reconocimiento, no le querían dar la Gaviota al cantante venezolano. Después de su expresa solicitud, la alcaldesa Eugenia Garrido tuvo que ceder a los gritos del monstruo.

Mr. Mister y la declaración

Durante el Festival de 1988 se vivió quizás el primer episodio manifiesto de rechazo internacional a la dictadura de Pinochet. En medio de su actuación, Richard Page, vocalista y bajista de la banda Mr. Mister, leyó una declaración pública de apoyo a los artistas amenazados de muerte por la Asociación Chilena Anticomunista (ACHA). La carta enunciaba: "Un saludo para los actores chilenos amenazados. Los artistas del mundo estamos con ustedes". Ante la cara pálida y asombrada de Antonio Vodanovic, la transmisión fue rápidamente interrumpida, pero el mensaje ya lo había alcanzado a oír medio Chile.

foto_03
w:200
h:150
17 kbEl Festival se pone charro

En 1994, la organización el Festival de Viña del Mar pasó a manos de Megavisión, el cual realizó el evento en conjunto con Televisa de México. El resultado fue que el certamen parecía más "Siempre en domingo", el mítico programa de Raúl Velasco, que un espectáculo chileno. Durante el evento pasaron artistas mexicanos de toda índole, incluso Onda Vaselina, un desconocido grupo juvenil.

Las pifias a Xuxa

En 1990, la artista brasileña era todo un éxito con su programa y "paquitas". El mundo giraba alrededor de su "ilari, ilari é". Después de eso, inmediatamente fue invitada como plato principal al Festival de Viña de 1990 y salió elegida la reina del certamen. Una década después su fama se había esfumado. En 2000 regresó al show viñamarino, pero esta vez el monstruo se burló de ella, cuando volvió a entonar el estribillo "ilari ilari é", el público le respondió con una palabra que no logró entender. Cuando comprendió porque le soplaron al oído el soez significado de la palabra se puso a llorar. Tomó a su pequeña hija Sasha para irrumpir con: "Ustedes no me quieren". El público, culposo, le regaló la Gaviota.

foto_02
w:200
h:150
9 kbLa errática Marlen Olivari

Rompiendo en llanto, hablando de su divorcio con Roberto Dueñas, y un truco para ganar más cámara, la Olivari salió completamente trasquilada del certamen que se emitió en 2007. Creyó que el público pensaría que fue casual, un accidente y todos comenzaron a criticarla. Quería ser reina a toda costa y se notó su mal gusto (corrió su tirante y exhibió el pezón derecho). Después, vapuleada por los programas de farándula, se justificó con lágrimas ante su actuar tan errático confesando que pasaba por un mal momento. //lnd

La Nación

Agustinas 1269 Casilla 81-D Santiago
Teléfono: 562+787 01 00
Fax: 562+698 10 59

Director Responsable: Álvaro Medina J.
Representante Legal: Francisco Feres Nazarala

© Empresa Periodistica La Nación S.A.
Registro 136.898 - Se prohibe toda reproducción total o parcial de esta obra, por cualquier medio.