
Sábado 28 de febrero de 2009
China entregó ayer su décimo informe anual sobre derechos humanos en Estados Unidos, a tan sólo dos días de que Washington entregara el suyo. En el documento, el gigante asiático aconseja al Gobierno del Presidente Barack Obama "que enfrente sus propios problemas de DDHH con valor y que deje de aplicar un doble estándar" sobre la materia. En el prólogo del informe "Estados Unidos, pongan la casa en orden", Beijing afirma que EEUU "arroja piedras a los demás a pesar de tener tejado de vidrio, lo cual es una prueba de doble moral y la hipocresía estadounidense", en este tema.
"Como en años anteriores, el Departamento de Estado lanzó acusaciones infundadas contra la situación de los derechos humanos en más de 190 países y regiones, incluida China, pero eludió referirse a las violaciones de los derechos humanos en su propio país", señala la Oficina de Información del Consejo de Estado que difundió el estudio. Ello se agrava con el hecho de que "la mayoría de los oficiales encargados de la aplicación de la ley que habían sido acusados de brutalidad policial no fueron finalmente procesados".