
Lunes 2 de marzo de 2009
Con reacciones encontradas en Perú entró en vigencia ayer el Tratado de Libre Comercio (TLC) entre ese país y Chile.
El Presidente del país vecino, Alan García afirmó que "agilizar y aligerar el comercio nos beneficiara más. Además se han hecho avances en la regularización y legalización para los 34 mil peruanos que están en proceso de obtener títulos de residencia", señaló el Mandatario peruano.
Uno de los puntos más destacados del acuerdo indica que los trabajadores del país vecino que se desempeñen en Chile gozarán de las mismas prácticas laborales que los chilenos y que además verán mejoras en sus condiciones de trabajo, lo que se reflejará en el nivel de vida.
En ese sentido, García resaltó que una cifra cercana a los 120 mil peruanos que trabajan en Chile tendrán beneficios una vez se validen los títulos universitarios y ejemplificó con que "los dentistas y abogados podrán brindar sus servicios y tener un mejor sustento para enviar a sus familiares".
El convenio también incluye la apertura de las fronteras laborales a aquellos peruanos que tengan estudios técnicos, algo que hasta el momento sólo estaba restringido para quienes tuvieran formación universitaria.
En todo caso, no todos los sectores peruanos se mostraron conformes con el acuerdo. Según el Partido Nacionalista, liderado por el ex candidato presidencial, Ollanta Humala, Perú antes de firmar el acuerdo debió solucionar el tema de la delimitación marítima con Chile, que se litiga en la Corte de La Haya.
En ese sentido, la bancada nacionalista señaló que el acuerdo pone "en peligro la soberanía del país" y anunció para hoy un requerimiento ante el Tribunal Constitucional peruano para declarar inconstitucional el acuerdo, según consignó ayer el diario peruano La República.
Con la entrada en vigencia del TLC, Chile y Perú comenzarán a negociar en las próximas semanas el reconocimiento mutuo de títulos universitarios profesionales y para septiembre se esperan conversaciones sobre servicios financieros, en específico sobre las operaciones que pueden prestar bancos y compañías de seguros en ambos países.