
Miércoles 4 de marzo de 2009
Marcelo Mena tenía una precisa misión desde que, en diciembre pasado y tras seis meses de rigurosa selección, fuera nombrado como asesor a nivel nacional para políticas de control de la contaminación atmosférica: "Parte fundamental de mi labor era mejorar el modelo de pronóstico de calidad del aire", explica el experto doctorado en la Universidad de Iowa y posgraduado en el prestigioso Massachusetts Institute of Technology.
Pero a poco andar supo que la tarea venía desfasada, por cuanto las recomendaciones del panel de expertos que la Intendencia recibió en julio de 2008, apuntaban a la necesidad de aterrizar el plan de inversiones por más de $459 millones para el mejoramiento de modelos predictivos y en la compra de modernas tecnologías.
Pero el tema no avanzó como pretendía. "Una gestión exitosa en este ámbito requería de la existencia de una relación muy fluida con los actores involucrados, lo que lamentablemente no se logró. En consecuencia, y previendo tanto lo complejo de la situación como una posible politización del tema, decidí no continuar en el cargo", explica Mena.
Inversión
El plan es ambicioso. El entonces intendente Álvaro Erazo hablaba de la "más potente inversión en sistema de pronósticos" después de la red de monitoreo Macam, y declaraba que los recursos estaban comprometidos por la Conama RM ($130 millones), el gobierno regional ($42 millones) y la Dirección Meteorológica de Chile ($37 millones) y Dirección General de Aeronáutica (DGAC) para la medición meteorológica en altura ($250 millones).
Varios de los expertos universitarios que formaron el comité de expertos tienen hoy dudas respecto del futuro inmediato de este plan de recomendaciones. "El panel de especialistas no tuvo continuidad, como que quedó en nada y hasta ahora no sabemos qué se va a hacer con la complementación de modelos predictivos o la modificación de variables de calidad del aire. Al menos la marcha blanca podría haber estado operando este 1 de abril", dice Patricio Pérez, investigador de la USACH que junto a Ernesto Gramsch desarrollan modelos alternativos.
Rumbo a 2010
Pero hoy los plazos están muy encima. "Ha habido poco eco e interés de las autoridades. Está todo con retraso", resume Pérez quien, al igual que otros expertos, teme que entre abril y agosto -período donde la contaminación del aire se vuelve un dolor de cabeza-, el plan de gestión de episodios críticos de esmog no presente diferencias con 2008.
"Este año no creo que se vayan a ver medidas", anota Paola Vasconi de la Fundación Terram, ni siquiera en postergada aplicación de la restricción vehicular a catalíticos. "Puede que algunas medidas comiencen (a resolverse) el segundo semestre para aplicarse en 2010", dice, recordando que el Plan de Prevención y Descontaminación (PPDA) sigue su larga tramitación.
Estado de avance
En la DGAC, con todo, aclaran que el compromiso está vigente y que para 2009 se han asignaron recursos por "$100 millones para la adquisición de un sondeador atmosférico" y que en el plan de inversiones 2010 se proyecta "la adquisición del perfilador vertical de variables meteorológicas por un monto aproximado de $150 millones".
La Conama Metropolitana, en tanto, explica que este año se programa el monitoreo meteorológico en 21 estaciones, a lo que añaden que en la tramitación del nuevo PPDA se "incorpora la necesidad" de disponer "montos cercanos a los $120 millones de pesos (2010) para la implementación de nuevos modelos de pronósticos de MP10, MP2.5 y Ozono".
DATO
$459 millones presupuestaron para mejorar los modelos predictivos de la calidad del aire en Santiago.