
Domingo 29 de marzo de 2009
Mientras en los '80 acá explotaban las bombas lacrimógenas y los sonidos de las calles eran toques de queda, en Europa y Estados Unidos ritmos bailables empezaron a tomarse la escena con peinados extravagantes y vestidos brillantes. Décadas después, tres de sus insignias visitaron el Arena Santiago y revivieron en el Pepsi Fest los ritmos que los hicieron famosos.
Con el Arena repleto comenzó el show de Blondie, apelando a colores y visuales ochenteras, con rojos y morados que iluminaban el escenario. En más de una hora y veinte minutos la cabellera rubia de Deborah Harry se despeinó con temas como "Hanging on the Telephone", "Dreaming", "Maria" y "Call me", que Harry coronó con un "Llámame".
El mismo Blondie de siempre, la misma Blondie de siempre hicieron finalmente gozar al público con "Number one", "Rapture" y "One Way or another". Agradecida, la cantante declaró que deseaba volver a encontrarse con el público chileno.
Luego fue el turno de Rick Astley, aunque lejos la que se llevo más aplausos en su show fue una fan que el galán británico subió al escenario. Cual Madonna, Gina bailó, cantó y hasta besó al artista. Quince canciones y un show de más de hora y media que hizo a todas las chicas derretirse por la voz del artista, que terminó con un unplugged y luego la versión original de su hit "Never Gonna Give You Up".
Para el cierre, cerca de dos horas duró la presentación de A-ha, que creó una atmósfera única en el recinto. Con su formación original, los noruegos recorrieron toda su carrera con temas como "Crywolf" y "Touch me". El evento culminó con su hit "Take on me" con los gritos y aplausos de todo el Arena que recordó esos pasos de los '80.
Lo claro de esta noche de Pepsi Fest es que por muy antiguos que sean los éxitos de estas bandas, siempre hay algo que nos hacer volver a ellos, ya sea los peinados, la ropa o los ritmos que descontrolan nuestros cuerpos. Para los fanáticos que repletaron el Arena, los '80 no han vuelto, sino que jamás se han ido.