
Jueves 2 de abril de 2009
¿Qué continente es el más besucón del mundo? ¿Cuántas personas cierran los ojos al besar? ¿Qué es el beso nasal? ¿Cuántas enfermedades nos puede transmitir un beso? ¿Qué pasa con nuestro cuerpo cuando besamos? Éstas y otras preguntas tienen respuesta en las 184 páginas del libro "El planeta de los besos", de Jesús de la Gándara, jefe de siquiatría del Complejo Asistencial de Burgos, en España.
Para botón, algunos datos sabrosos: cada beso que se da consume 12 calorías, nos hace mover 36 músculos y aumenta las pulsaciones de nuestro corazón de 60 a 100 latidos.
Enfermo de besucón
Pese a eso, según la Universidad de Bochum en Alemania, el 10% de la población mundial, unos 650 millones de personas nunca han besado, como algunas tribus de Finlandia, en algunas regiones de China o en Mongolia, donde los padres no besan a sus hijos sino que les huelen la cabeza.
Ahora, mucho ósculo también puede traer consecuencias, como la enfermedad del beso o la mononucleosis infecciosa que puede provocar fiebre, inflamación de los ganglios, escalofríos, dolores de cabeza y musculares, náuseas, vómito o agotamiento. Es causada por un virus que se transmite principalmente por las secreciones orales. El tratamiento: reposo y abstinencia a besar hasta que desaparezcan los síntomas.
Pura química
El libro también se extiende en la explosión bioquímica que provoca en nuestros cuerpos cuando alguien posa sus labios sobre los nuestros apasionadamente. Se liberan un buen número de hormonas, como las endorfinas, que generan una sensación de bienestar y tienen efecto analgésico. A ellas se les une la oxitocina y la testosterona, relacionadas con el deseo sexual. A éstas les seguirá la adrenalina y noradrenalina, que elevarán la tensión arterial y los latidos del corazón.
"También es posible que participe el sistema endorfínico cuya estimulación produce una disminución de la percepción del dolor", recoge De la Gándara en su texto. Y es que como afirma este siquiatra: "Los besos van directamente al cerebro".