
Lunes 6 de abril de 2009
La crisis económica global hará que las mujeres prefieran modelos masculinos más recios y robustos, como los que encarnan actores como Hugh Jackman o Daniel Craig, antes que a figuras más delicadas como las de Hugh Grant o Leonardo DiCaprio.
Así lo afirmó a la agencia AAP el sociólogo australiano Bernard Salt, según el cual, de ser cierta la teoría de la evolución, muchas mujeres comenzarán a elegir como compañero de vida -o ya lo hacen- a un mecánico antes que a un banquero.
"En tiempos de recesión, la teoría dice que las mujeres están preocupadas por la seguridad, la estabilidad y la provisión de comida, de modo que su gusto se desplaza del hombre delicado y andrógino o del metrosexual lampiño hacia el macho musculoso, peludo y primitivo", explicó Salt, uno de los demógrafos más conocidos en su país.
ADIÓS A LOS METROS SEXUALES
El hombre que Salt describe está cerca de lo que hoy se conoce como "hombre alfa" o "heteropolitan". El primero es una especie de "rey de la selva".
El "líder de la caverna". Es fuerte, inteligente, reservado, sabe a dónde va, qué es lo que quiere y es independiente a la hora de buscar sus objetivos.
El heteropolitan es un tipo auténtico, de pelo en pecho, viril, protector, seguro y natural. Pero más galán. Lo contrario del metrosexual.
Es decir, sin depilación, cosmética, pendientes, mechas, autobronceadores que hasta hace bien poco se vendían como lo más "in" para el género masculino.
El cine refleja bien esa tendencia, según el experto, al dar cuenta de una sutil propensión a reemplazar actores como el andrógino Zac Efron por el sudoroso Russell Crowe: "Estoy seguro de que eso es más atractivo para muchas mujeres y para el mercado al que apunta".
Salt, experto en demografía, advirtió que, por lo mismo, los solteros más buscados y codiciados podrían ser electricistas, mecánicos u hombres de imagen más ruda.
Todo terreno. En resumen: nada de mamones. Sólo candidatos con habilidades para ganarse la vida en buenas y malas épocas, y que aseguren a las mujeres la continuidad de la especie.