
Domingo 12 de abril de 2009
La Legua, Viernes Santo, 16 horas, parroquia San Cayetano. Los feligreses arreglan el camión municipal que servirá de escenario, un técnico acomoda la amplificación en un triciclo, las viejecitas llevan Biblias y rosarios, algunos pokemones escuchan reggaeton en sus celulares y José Pablo Arellano, presidente ejecutivo de Codelco, trata de pasar inadvertido entre unas 200 personas. El sol brilla sobre calle Jorge Canning.
- ¿Pagando sus pecados, don José Pablo?
- Nooo, fui invitado cordialmente por el padre Gerardo a participar en el Vía Crucis y no podía negarme. Permiso, parece que ya va a empezar.
El padre Gerardo Ouisse, de origen francés, toma el micrófono, pero la amplificación falla. Le pasan un megáfono, dice que "lo vamos a hacer a la antigua" y da el vamos al Vía Crucis. "Queridas hermanas y hermanos, queremos acompañar a Jesús por las calles de La Legua ¡Pareciera que el mal ha ganado! Hoy, las balas, la droga, la angustia, la soledad, la pobreza nos están matando. ¡¿El mal ha ganado?!", pregunta.
- ¡Noooo!, responde la multitud con fuerza y convicción.
La Parroquia San Cayetano, fundada hace 60 años por el padre Rafael Maroto, es la Primera Estación: Jesús es condenado a muerte. "¡Cristo sigue condenado por culpa del hombre! ¡Gritemos aquellas acciones que condenan al Señor!", pide el padre Gerardo y la grey contesta: "¡Falta de trabajo! ¡Maltrato infantil! ¡Poca fraternidad! ¡Egoísmo! ¡Envidia!". El padre remata con un "perdónalos, Señor, porque no saben lo que hacen".
A la emergencia
La procesión empieza a caminar hacia el sector más conflictivo de La Legua Emergencia. Dos furgones de Carabineros escoltan el cortejo. "Por el miedo de las madres a las balas, por tantos niños que quieren jugar en las calles y no pueden, por ellos vamos a rezar el Padre Nuestro", pide el padre Gerardo. El séquito llega a la Segunda Estación: Jesús cae por primera vez, en calle Jorge Canning con el Pasaje Santa Catalina, epicentro del microtráfico.
"Hermanas y hermanos de La Legua Emergencia. ¡Sabemos de las cruces que deben cargar cada día! La semana pasada lamentamos la muerte de Raúl, víctima de una bala loca. ¡¿Cuántos de ustedes han llorado a un hijo, hermano, padre ?! Jesús, con su cruz, lleva las cruces de todos ustedes Pero, ¡ánimo, que Jesús está vivo! ¡Celebremos con anticipación al vencedor de la muerte!", clama el padre Gerardo, ahora con la amplificación arreglada.
A pocos metros del improvisado escenario, en plena calle Jorge Canning, sujetos de torso desnudo y shorts preparan anticuchos en una parrilla mientras beben cervezas. Surgen de pasajes colorinches y estrechos, adornados con guirnaldas, donde casas pequeñas ocultan una realidad inquietante, que ha llevado a las autoridades a intervenir la población, pero donde también vive gente de esfuerzo. Lamentablemente, sentados o tirados en las calles, se ven jóvenes angustiados y consumidos por la pasta base.
Quedan otras cinco estaciones, pero se encuentran en sectores menos conflictivos, como La Legua Histórica, La Legua Nueva y la Población Sumar. La cruz la cargan alternadamente diáconos, jóvenes, trabajadores y mujeres, hasta terminar en la parroquia San Cayetano. A diferencia de la mayoría de los Vía Crucis, que tienen 14, en La Legua hacen siete estaciones para terminar de día claro. Al ocultarse el sol en calle Jorge Canning, aparecen los dueños de la noche.
Producción divina
Las Condes, Viernes Santo, 19 horas, Apoquindo con Américo Vespucio. Jóvenes vestidos de soldados romanos, actores aficionados que encarnarán a Jesús y a Poncio Pilatos, voluntarios con petos rojos para el orden, camionetas que cargan la amplificación y un coro en vivo, funcionarios municipales con "walkie talkies", decenas de familias, numerosas pelolais, algunos skaters que aprovechan el corte de Apoquindo en los dos sentidos y un escenario en cada una de las 14 estaciones.Ignacio García (21), quien personifica a Jesús, estudia Pedagogía en Religión en la Universidad Finis Terrae.
- ¿Cota 1.000?
- No tan arriba, en Pedro de Valdivia con Pocuro, nomás.
Primera estación: Jesús es condenado a muerte. El obispo auxiliar de Santiago, Cristián Contreras, y el vicario episcopal de la Zona Cordillera, Fernando Vives, inician el Vía Crucis que organiza la Municipalidad de Las Condes, con la lectura del Evangelio según San Mateo. No hay menciones a ninguna contingencia, sólo regocijo por la presencia de "tanta juventud que va renovando la catequesis".
Mientras el relator oficial describe cómo Poncio Pilatos se lavó las manos antes de condenar a Cristo "por la insistencia de los judíos", la familia Ruiz-Tagle sigue con recogimiento la representación de esta historia que comenzó hace años. "Es tan didáctico, que el mensaje les llega bien potente a los jóvenes. Encuentro regia esta representación, porque para los niños es mucho más educativo", dice María Dolores, madre de Miguel y Carlos Ruiz-Tagle.
"efectos especiales"
En la Segunda Estación: Jesús carga con la cruz, en Apoquindo casi frente al Metro Alcántara, al Cristo-actor de la Finis Terrae le arrancan la túnica y le dan de latigazos en la espalda. La performance histriónica no es muy buena, pero tiene "efectos especiales": abundante tinta roja para la sangre. Pensativo, observa el ex senador de Renovación Nacional, Julio Lagos. Lleva en brazos a su sobrina Florencia.- ¿Pagando algún pecadillo político, señor Lagos?
- Para nada, sólo sigo la tradición cristiana con recogimiento. Es bueno y saludable para el alma. Soy un católico practicante y sólo en política sigo de "observante", pero siempre queda el bichito.
Los "soldados romanos" siguen dándole guascazos a Cristo hasta la Undécima Estación, frente a la Municipalidad de Las Condes, donde es crucificado. En este lugar se representan las otras tres estaciones, que culminan cuando Jesús es puesto en su tumba. Por los altoparlantes "se agradece la asistencia a este Vía Crucis que ha sido dramatizado por jóvenes de la Zona Cordillera y que se ha desarrollado con tranquilidad y seguridad, al cerrar la avenida Apoquindo, para ayudar a la reflexión en torno a la Pasión y Muerte de Jesús", concluye el relator desde lo alto. //LND