
Domingo 12 de abril de 2009
Una adolescente se pinta con cuidado las uñas mientras espera sentada en una banca del Liceo Horacio Aravena Andaur. Al lado, su abuela la mira. De vez en cuando intercambian un par de palabras. Unos seis pasos más allá, siete mujeres conversan animadamente y a ratos indignadamente sobre la colusión de las farmacias, la falta de regulación y la niña de diez años que recibió un balín de Carabineros durante la conmemoración del "día del joven combatiente" en Pudahuel. De distintas edades, ellas matan el tiempo en medio de diálogos sobre la realidad nacional.
De un lado para otro van los organizadores limpiando y acarreando unas cuantas bebidas y dulces. Son María Ester Garrido, candidata a concejala en las elecciones pasadas y militante de la Izquierda Cristiana, y Vladimir Salamanca, dirigente del Colegio de Profesores y militante comunista.
La asamblea de la izquierda de San Joaquín organizada por el Partido Comunista, socialistas allendistas, el Partido Humanista y la Izquierda Cristiana estaba convocada para el sábado 4 de abril a las 15 horas, pero recién a las 16 los cuarenta convocados se sentaron en una sala con bancos de escuela y un pizarrón blanco cubierto con una bandera chilena. ¿La misión? Discutir propuestas para mejorar su realidad y plasmarlo en el programa de la izquierda extraparlamentaria, y definir delegados para elegir al candidato presidencial entre los tres postulantes: Tomás Hirsch (PH), Jorge Arrate (socialistas allendistas) y Guillermo Teillier (PC).
El 14 de marzo comenzaron a realizarse las asambleas comunales y sectoriales, que concluirán hoy con las de Rancagua y San Pedro. Cerca de ochenta encuentros que abarcaron colegios profesionales, organizaciones de vivienda, pueblos indígenas, dirigentes de juntas de vecinos, sindicatos y cualquier persona que quisiera ir a discutir, concluirán este fin de semana.
Dulces, agua y derechos humanos
"Hay que renacionalizar Chile", exclamó un dirigente social en la asamblea de La Florida, manifestando su rechazo a la administración de los recursos naturales por parte de privados. Ésa es una de las propuestas que llevarán la mayoría de las asambleas a la convención nacional de la izquierda del 18 y 19 de abril: la nacionalización del cobre y del agua.
Otro punto fundamental es la elección de una asamblea constituyente que cree una nueva Constitución, donde se incluyan los derechos humanos y políticos por sobre el derecho a la propiedad privada. El fin de la municipalización y que la educación vuelva a manos del Estado también están dentro de las propuestas con más aplausos entre los chilenos que participaron de este proceso.
En San Joaquín, mientras corren unos pocillos con dulces y unas botellas de agua mineral, un hombre que sobrepasa los setenta años y que es miembro de un consejo de salud, se para papel en mano y comienza: "La salud es un tema primordial en un país que envejece tan rápidamente, sino mírennos a nosotros, compañeros". Las risas estallan y después de él todos concuerdan en rechazar la concesión de los hospitales y que la salud debe ser una prioridad del Estado. En Talca, se aprobó la propuesta de una farmacia estatal que regule los precios hacia abajo.
Otro punto primordial, que salió en varias asambleas a nivel nacional, fue la elección popular de intendentes y de los consejeros regionales. Todo se discutió entre las personas que llegaron, del sector político que fueran. "Fue muy inclusivo, incluso llegaron pobladores de derecha. En el tema educacional expuso Arturo Madariaga, que es un dirigente DC del Colegio de Profesores. Él quedó muy impresionado por lo que hicimos y le interesó mucho este proceso", dice Alejandro Rabuco, militante del PC.
Arrate, Hirsch o Teillier
La elección del candidato es un punto fundamental a tratar en la asamblea nacional. Según estimaciones preliminares, la mayoría de los delegados que van a la convención son comunistas, por lo que Guillermo Teillier llevaría la delantera para alcanzar el nombramiento de candidato presidencial, pero como no hay datos exactos es difícil darlo por sentado. "Además, hay muchos dirigentes sociales independientes que no sabemos por quién votarán", explica Salvador Muñoz, coordinador de la campaña presidencial de Arrate.
Los análisis que se comentan casi en silencio entre los líderes de la izquierda indican que lo más probable es que el candidato final sea Arrate, más conocido y con mayores posibilidades de aumentar el 5,4% que sacó Hirsch el 2005, ya que arrastraría a los descontentos de la Concertación. Otros, en cambio, dicen que todo depende del trancado pacto de la izquierda con el conglomerado del arco iris. Si no va el pacto, muchos preferirían que el candidato fuera Teillier porque siendo el PC el partido más grande, no podrían quedarse sin pan ni pedazo. Distinto es si el pacto comienza a fluir nuevamente y se consolida. En ese caso, Hirsch y Teillier irían como aspirantes al Parlamento, mientras que Arrate tendría el camino más libre para consolidarse como el "candidato de la unidad".
Sin embargo, en la izquierda aseguran que la decisión no la tomarán los líderes de los partidos políticos, sino que los dirigentes sociales. "El candidato no se va a decidir entre cuatro paredes, sino que se decidirá en la asamblea y el pronunciamiento de los delegados va a tener plena validez", dice Juan Andrés Lagos, miembro de la comisión política del PC.
La próxima semana se verán los resultados de tanta discusión. Los maipucinos, por su parte, después de una larga jornada donde pobladores, dirigentes y militantes se desahogaron, hablaron de su realidad y dieron propuestas para el programa de la izquierda extraparlamentaria, concluyeron su asamblea con empanadas y vino tinto. A la chilena. //LND