
Domingo 12 de abril de 2009
Habiéndose encontrado a todas las personas desaparecidas por los derrumbes causados por el terremoto, Bomberos dio por cerrada la búsqeuda de cadáveres, sin embargo apuntó que el organismo estará atento a prestar ayuda durante la retirada de escombros.
El número de muertos por el terremoto de 5,8 grados que sacudió la región central de los Abruzos, y especialmente su capital, L'Aquila, es de 294, luego que hoy muriera una persona que estaba grave en el hospital y después de que ayer se recuperaran los cuerpos de dos mujeres, una anciana y otra de 44 años, y el de un joven de 17 años.
De entre los escombros también han sido recuperados en estos días con vida 150 personas, la última la joven Eleonora Calesini, sacada de entre los cascotes el pasado miércoles, 42 horas después de quedar sepultada y quien ahora se debate entre la vida y la muerte en un hospital de Teramo, localidad cercana a L'Aquila.
Calidad de las construcciones
Asimismo, se ha comenzado a investigar, por orden de la Fiscalía de L'Aquila, a qué se debió que se produjeran tantos derrumbes y si ello fue causado por una mala construcción, en la que no se respetó la normativa antisísmica.
Los primeros controles se han efectuado ya en las destruidas Casa del Estudiante -una residencia de estudiantes, tipo colegio mayor donde fallecieron ocho jóvenes- y el Hospital de San Salvador.
Según publica hoy el diario "Corriere della Sera", las sospechas sobre anomalías en las construcciones se han hecho realidad y los peritos nombrados por el fiscal han descubierto que los pilares fueron fabricados con una cantidad de hierro menor a la que obliga la normativa y por lo que no resistieron el temblor de 5,8 grados de magnitud en la escala Richter de la madrugada del día 6.
Según los peritos, siempre según las mismas fuentes, si las reglas antisísmicas hubieran sido respetadas el número de edificios derrumbados hubiera sido menor, así como el de fallecidos.
Los edificios derrumbados o en los que no se puede vivir son, según cifras provisionales de Protección Civil citadas por "Corriere della Sera", entre 38.000 y 60.000 entre L'Aquila y los numerosos pueblos de la provincia afectados, algunos de ellos prácticamente destruidos.