Ken Saro-Wiwa juró que el gigante petrolero Shell respondería un día ante un tribunal por su muerte. El próximo mes, 14 años después de su ejecución, el deseo en trance de muerte del activista medioambiental será cumplido. En un tribunal federal de Nueva York, Shell y uno de sus más altos ejecutivos enfrentarán cargos de que a comienzos de los años ’90, en Nigeria, fueron cómplices de abusos contra los derechos humanos, incluyendo ejecuciones sumarias y torturas. De ser hallada culpable, la compañía anglo-holandesa se vería obligada a pagar cientos de millones de dólares en compensaciones. Ninguna multinacional ha sido nunca declarada culpable de abusos a los derechos humanos, pese a que dos casos previos se resolvieron con acuerdos extra-judiciales.
Saro-Wiwa se hizo famoso como activista a favor del pueblo Ogoni, dirigiendo protestas pacíficas contra el daño ambiental causado por las compañías petroleras en el delta del Níger. Hubo condena internacional cuando, junto a otros ocho activistas, fue ahorcado por el gobierno militar nigeriano en 1995, después de ser acusado de incitación al asesinato tras la muerte de cuatro ancianos ogoni. Muchos testigos de la acusación reconocieron más tarde que fueron sobornados para testimoniar en contra de Saro-Wiwa, quien era un respetado guionista de televisión y empresario.
En Nueva York, los abogados alegarán que Shell subsidió activamente una campaña del terror de las fuerzas de seguridad en el delta del Níger e intentó influir en el juicio que llevó a la ejecución de Saro-Wiwa.
Cómplices
La demanda sostiene que la compañía trató de sobornar a dos testigos en su juicio para que testimoniaran en su contra. Miembros de la familia de Saro-Wiwa subirán al estrado por primera vez para dar su versión de los hechos, entre ellos su hermano Owens, que sostendrá que el director ejecutivo de la subsidiaria nigeriana de Shell, Brian Anderson, le dijo que "no sería imposible que se retiren los cargos si se pone fin a las protestas". Testigos contra los que la policía militar disparó en el delta del Níger, principalmente para proteger la construcción del oleoducto de Shell, sostendrán que esta empresa fue cómplice de actos de violencia debido a que pagó a la policía para que protegiera sus intereses.
Hablando con el Observer desde Abuja, Nigeria, el hijo de Saro-Wiwa, Ken Wiwa, dijo: "Durante 14 años hemos vivido con la memoria de un padre, un tío, un hermano, un hijo, ejecutado por un crimen que no cometió. Tenemos recuerdos diarios. Es doloroso vivir con una injusticia monstruosa. Despertarse un día para finalmente llegar a un tribunal es tremendamente satisfactorio. Tras la injusticia del crimen original, es enfermante tener que observar los argumentos legales (de Shell)" mediante los abogados mejor pagados del mundo. Parte de la razón de la protesta original fue la manera en que se portó Shell.
Shell se defiende
En una declaración, Shell describió este fin de semana las ejecuciones de los 9 ogoni como "sucesos trágicos llevados a cabo por el gobierno nigeriano entonces en el poder. Shell intentó persuadir al gobierno para que tuviera clemencia; para nuestro profundo pesar, esa apelación (y la apelación de muchos otros) no fue escuchada (...) Shell de ninguna manera alentó ni postuló acto alguno de violencia contra ellos u otros ogoni (...) Los alegatos hechos en contra de Rotal Dutch/Shell respecto de las ejecuciones de Ken Saro-Wiwa y sus ocho compatriotas ogoni son falsas y sin mérito".
Pero el juicio va. Abogados estadounidenses obtuvieron finalmente el permiso para llevar el caso ante un tribunal, bajo un estatuto que da a los ciudadanos no estadounidenses el derecho a presentar demandas en tribunales de Estados Unidos por violaciones internacionales a los derechos humanos. La audiencia del tribunal fue fijada finalmente para el 26 de mayo.
Hoy, la región petrolífera del delta del Níger, está asolada por intensa violencia y corrupción. El juicio es considerado como una manera de reconciliarse con el pasado y construir un futuro no violento. "Necesitamos conocer la verdad", dijo Ken Wiwa el 4 de abril. "Necesitamos que personas rindan cuentas por su papel en las ejecuciones y en el desplazamiento del pueblo Ogoni"
Los abogados que representan a la familia de Saro-Wiwa no han solicitado compensaciones específicas en caso de que Shell sea declarada responsable, pero expertos legales dicen que el gigante petrolera podría enfrentar multas ascendentes a cientos de millones de dólares.
*The Observer