
Martes 14 de abril de 2009
Un bochorno pasó hoy al mediodía el candidato empresario Sebastián Piñera en la casa de la joven que murió baleada el domingo en un bus del Transantiago.
El abanderado de la Alianza por Chile llegó a dar el pésame, pero la familia de María José Esquivel literalmente lo echó del lugar.
El hecho ocurrió en pasaje Río Loa, población Lo Blanco, comuna de La Pintana, donde viven los padres y los otros cuatro hermanos de la víctima. En el lugar son velados los restos de la menor, que será sepultada en la tarde en el Cementerio Metropolitano.
El inversionista alcanzó a hablar con la madre de la menor por unos 20 minutos, pero una de las tías de la víctima -Eliana Molinares- le reprochó que se estaba aprovechando de la tragedia ajena para conseguir votos. Visiblemente nervioso, el candidato dijo que sentía el dolor de la familia y procedió a retirarse, entre gritos e insultos de otros presentes.
Al momento del incidente, el pasaje Río Loa se encontraba lleno de vecinos, amigos y compañeras de curso de María José Esquivel que concurrían a darle el último adiós a la joven de 16 años.
Hasta el momento, no hay pistas de los tres sujetos que manipulaban el arma asesina a bordo de un bus alimentador de la Zona F.
LA REACCIÓN DEL EMPRESARIO
Más tarde, el candidato-empresario intentó salvar el impasse, bajando el tono al rechazo que concitó su presencia en este velorio. "Es un momento de mucho dolor, uno puede comprender muchas reacciones", comentó.Ya retirado del sector, optó por resaltar que "hice un compromiso con la señora Alicia (madre de la menor): si soy Presidente de Chile no voy a permitir ni por un momento que un puñado de delincuentes tenga aterrorizado al país".