Los rostros más representativos del mundo sindical hoy son quienes aparecen con más opciones para integrar la "bancada sindical" en el Congreso.
Por lo menos dos de las caras más vistas encabezando las manifestaciones están plenamente dispuestas a participar en los comicios de diciembre.
Quien tiene la película más clara es el presidente de la Agrupación Nacional de Empleados Fiscales (ANEF), Raúl de la Puente.
El dirigente recibió el apoyo social en la Región de Coquimbo, específicamente en el distrito 8 (Coquimbo, Ovalle y Río Hurtado), y él está dispuesto a asumir el desafío, aunque espera que el Partido Socialista formalice un ofrecimiento para competir en el cupo que deja vacante el diputado en ejercicio de esa tienda Francisco Encina.
"Sin duda ha sido un honor que se hayan fijado en mí. Esta semana va a ser muy importante por las negociaciones que se producen entre la Concertación y el Juntos Podemos y ahí vamos a ver si el Partido Socialista acoge el llamado", dijo.
Agrega que "mi proyecto no es personal, a diferencia de otros candidatos, sino un proyecto colectivo, político-sindical para representar nuestras reivindicaciones".
El otro dirigente que podría ocupar un puesto en la cámara baja a partir de marzo de 2010 es el líder de la Confederación de Trabajadores del Cobre y actual secretario de conflictos de la CUT, Cristian Cuevas, quien formalmente lanzó el miércoles pasado su postulación a diputado.
Pese a que aún no explicita el lugar por el que competirá, todo indica que "se jugará una fija" en el distrito 5 (Chañaral, Diego de Almagro y Copiapó), dado el apoyo de las bases mineras que existe en esas zonas.
"Nuestra idea como candidatos al Parlamento no obedece a una cuestión individual, sino que necesitamos llevar la voz de los trabajadores al Congreso, porque los empresarios ya están muy bien representados ahí, no sólo por la Alianza, sino también por actores de la Concertación", planteó Cuevas.
El más reacio es Arturo Martínez. El experimentado líder sindical señala que "me quiero quedar en la CUT hasta el 2012, cumplir mi tarea y después irme a descansar, pero quiero promover el espacio a otros compañeros.
-¿Por qué descarta la opción siendo tal vez la voz más fuerte del sindicalismo chileno?
-Hay compañeros que piensan que yo debiera ser, pero ya decidí que no. No tengo la plata para una campaña, tampoco las ganas. Soy sindicalista de toda la vida y me voy a quedar en la CUT hasta el último día que pueda aportar.