
Domingo 19 de abril de 2009
La primera aspiración presidencial de la actual senadora Matthei marcó a fuego su devenir en la política, cambiando su carácter, domicilio partidario y sus anillos de poder.
Hoy, ya no es la tímida y balbuceante diputada que, pese a haber más que doblado en 1989 la votación de su compañero de lista en Las Condes un entonces desconocido Joaquín Lavín , se deslizaba solícita por salas y pasillos de la Cámara.
Tampoco es ya la dura diputada por San Antonio que, después de dejar Renovación Nacional por la UDI, denunciaba con amargura e impaciencia la escalada de drogas y corrupción en variados estratos de la sociedad chilena, la que en su conjunto permanecía indiferente ante tales flagelos.
Ahora, en pleno segundo período como senadora por la Región de Coquimbo, se permite aun algunos dardos en contra de sus compañeros de partido y coalición: "¿Esa es la última tontera de Lavín?", preguntó cuando el derrotado candidato presidencial proclamó su "bacheletismo aliancista".
Atrás dejó esa sardónica actitud con sus contradictores, así como el aire desencantado que le produjo la traición de Piñera en 1992, la que desintegró la Patrulla Juvenil, como se llamaba al grupo que intentó modernizar la derecha chilena en la reinaugurada democracia.
A estas alturas con un perfil propio, pese a militar en la disciplinada UDI, se define como liberal "hasta la muerte" en lo económico, político y valórico:
-Voté a favor del divorcio. Si la píldora del día después se vende en farmacias, también se debe poder entregar. En el aborto terapéutico, no puedo entender que no se intervenga si va a morir la mamá.
La misma serena franqueza exhibe a los 55 años de edad esta economista y concertista en piano hija orgullosa del ex comandante en jefe de la Fuerza Aérea Fernando Matthei al inquirírsele sobre el actual escenario político en torno a las próximas elecciones y en el que ella es figura influyente y también, quiéralo o no, más bien sí, una carta presidencial debajo de la mesa.
-Pablo Longueira justificó su salida del comando presidencial de Piñera aduciendo que lo hacía por el bien del candidato -La UDI tomó una decisión equivocada en noviembre, cuando proclamó a Piñera. Varios diputados dijeron que había que ser generosos, pero eso es confundir los planos. Lo que en lo personal es válido no lo es en los negocios, la política y el deporte. Hoy dos de esos diputados están amenazados, Rodrigo Álvarez y Marcelo Forni, mientras que Marcela Cubillos decidió bajarse. Eso produjo un efecto que Piñera y RN no contemplaron.
-Y para "descomprimir el ambiente" Longueira se desembarca para irse a apoyar a los diputados amenazados
-Sí, porque al no existir esa misma generosidad hacia ellos el gesto de Pablo descomprime las tensiones. Primero, es una advertencia seria a Piñera y RN de que hay un descontento en la UDI que nadie puede negar. Segundo, es una garantía que Longueira se haga cargo de las campañas parlamentarias y eso descomprime en la medida que da tranquilidad al interior del partido, en particular a Álvarez, que va en un distrito de la UDI, donde es mentira que allí se pueda doblar. Es la tontera máxima, la imbecilidad más grande la decisión de gastar buenos candidatos y recursos en distritos que son sandías caladas, en circunstancias que falta un buen postulante en Illapel y se necesita plata en Corral y Cerro Navia. Si yo fuera Piñera, ya habría llamado a los cuatro diputados más reconocidos de cada uno de los dos partidos para que se hagan cargo de distritos donde existen doblajes de la Concertación, para que la Alianza elija finalmente 61 diputados y le dé mayoría en la Cámara al próximo gobierno de Piñera.
-¿La competencia inteligente a la que aluden algunos dirigentes para oponerla a la competencia total?
-No soy partidaria de la una ni la otra.
-Se contradice, entonces, porque en la pasada elección usted estuvo dispuesta a ir a la competencia total con Allamand en Valdivia, es decir, el desperdicio de una de dos figuras destacadas.
-Estuve dispuesta a ir porque me lo pidió el partido, pero después se vio la necesidad de asegurar la senaduría por Coquimbo.
-Donde Jorge Pizarro y Jorge Arrate pudieron doblar
-Claro, por eso es que había que dar una dura batalla.
-El resultado fue "Allamand, senador designado"
-Es cierto, como también lo es que Frei fue senador designado. Ambos lo son.
-Y Espina y Romero.
-Todos ellos. No soy partidaria de blindajes para asegurar la elección de nadie, como tampoco de sacrificar a figuras como Bombal sin ponerle un buen compañero de lista en una circunscripción donde la Concertación podía doblar nuevamente, como ocurrió. Cada distrito, cada circunscripción debe analizarse en su mérito.
-En 1992 fue precandidata presidencial junto con Piñera hasta que se produjo el episodio de espionaje telefónico que pulverizó ambas aspiraciones y el año pasado puso su nombre a disposición de la UDI. Su criticismo actual sugiere que podría revalidar su antigua aspiración.
-En 1992 no había que tener más de diez neuronas para darse cuenta que el próximo Presidente era Frei. Lo que quisimos fue ofrecer figuras nuevas para potenciarlas hacia el futuro y evitar que Frei hijo arrasara en las parlamentarias como lo hiciera en su época Frei padre. Esto último lo logramos.
-Gracias al binominal
-No, la votación fue buena.
-¿No bastaba que el senador Piñera estuviese en lista presidencial, si compartían los ideales de la Patrulla Juvenil?
-La personalidad influye. Quise ofrecer una alternativa y empecé a crecer en las encuestas y eso lo atribuyo a que las elecciones se ganan no sólo con discursos racionales. También con la llegada emocional, por simpatías, cariños, confianzas.
-¿Atributos de los que carecía Piñera?
-Creía tener una ventaja sobre él.
-Hasta que otra hija de general de la FACh probó que lo que usted pensaba era cierto.
-Michelle Bachelet es justamente un ejemplo de lo que digo.
-Mientras que a Piñera se le critica todavía por no saber escuchar ni trabajar en equipo ni saludar siquiera a sus colaboradores.
-Está aprendiendo. Hay cosas que a estas alturas no se atreve a hacer. Ahora saluda, pero claramente la empatía no es su fuerte. Él siempre fue así. No se puso arrogante porque se hizo rico. Siempre fue totalmente distinto a los demás, tiene la capacidad de tener veinte pelotas en la cabeza. Es algo que cae muy mal, pero lo ha tenido siempre, al igual que su falta de ostentación y de lujos, con y sin plata.
-Sólo que ahora la plata le ofrece flancos a sus adversarios, hasta por su 1,37% en FASA.
-No debe ofrecerlos. Aunque no esté obligado hasta que empiece a tomar decisiones como Presidente, debiera desprenderse de sus inversiones. Así pensamos los que queremos que gane.
-Longueira también dijo que buscaba impedir que la UDI no proclamase finalmente a Piñera en su consejo general de junio, como ya lo pedía la juventud. Que en dos segundos daba vuelta al consejo para que lo proclamase candidato a él, pero que no lo haría, por el bien del país. ¿Usted sigue dispuesta?
-No, porque yo acaté la decisión de mi partido, aunque un 30 por ciento de delegados nos opusimos en noviembre. No me arrepiento, pero ahora ya no es válida esa postura.
-El consejo directivo ampliado recomendó al consejo general la proclamación de Piñera "en la comprensión" de que él siguiese siendo la mejor opción.
-Es que continúa siendo la mejor opción. Sigue arriba en las encuestas.
-Pero está estancado, mientras Frei crece.
-Como se esperaba. Pienso que la victoria de Piñera se producirá por estrecho margen, en primera o segunda vuelta, por sus fortalezas y porque Frei representa el establishment de la Concertación, de la cual la gente está aburrida. Además viene un período económico muy difícil y Frei claramente no manejó la gripe asiática. Eso la gente lo recuerda y nosotros se lo sacaremos continuamente.
-Si Piñera no gana en primera vuelta, no gana en segunda, por "el factor izquierda extra Concertación", que ya jugó a favor de Lagos y Bachelet.
-Ya dos veces perdimos estrechamente y ahora por las razones que he dado vamos a ganar también estrechamente.
-En la UDI ronda el fantasma del consejo general de RN de mayo de 2005, cuando en vez de proclamar a Lavín levantó abanderado propio. ¿Cómo creerle a usted que descarta una réplica de ese episodio esta vez en su partido?
-En política, como en la guerra, la economía y el deporte hay que saber actuar oportunamente. ¿Cómo saber en noviembre último lo que iba a suceder meses después? Ningún general decide cómo dar la batalla antes de examinar las condiciones en que se va a dar efectivamente, ningún entrenador decide qué jugadores van a salir a la cancha antes de ver quienes se lesionan en su equipo y en el contrario, dependiendo de esto último si jugar atacando o a la defensiva.
"Varios dirigentes éramos partidarios de darnos unos meses para posicionar a nuestras figuras: Longueira, Hernán Larraín, yo, Kast, en el entendido ya que Piñera era la mejor opción. Y proclamarlo al cabo de ese proceso, si las condiciones persistían. Y las condiciones persisten".
-¿Pese la fisura que se produjo por las parlamentarias?
-En estos momentos se produjo una herida y es bueno que se haya expuesto públicamente antes que se infecte, para que se corte y se corte bien. Los que queremos que gane Piñera pensamos que una campaña parlamentaria con buenos candidatos y equipos potenciará la campaña presidencial y permitirá darle la mayoría de 61 diputados que necesita para el éxito del próximo gobierno de la Alianza.