
Domingo 19 de abril de 2009
La primera empresa en la que Sebastián Piñera participó en calidad de socio fue Ingeniería Financiera y Comercial Ltda. (Infinco), constituida junto a otras cinco personas en marzo de 1978. El joven economista, entonces de 28 años, egresado de la Universidad Católica había culminado un master en la Universidad de Harvard hacía sólo meses.
Entre sus socios, se encontraban Carlos Massad Abud y Antonio Krell, quienes ingresaron al Banco de Talca junto a Piñera en 1979: Massad, como presidente del directorio, en julio, y Krell, como subgerente general, en mayo, al tiempo que Piñera había asumido la gerencia general en marzo. Los tres pasaron a integrar también el comité ejecutivo del banco, el órgano que debía autorizar los créditos otorgados por más de un millón de dólares, al que pertenecían los socios del grupo controlador de la institución, Alberto Danioni y Miguel Esteban Calaf.
Infinco era una sociedad de profesionales dedicados a la consultoría a empresas, no contaba con infraestructura propia y no existen registros acerca de sus activos. Sí se sabe que Piñera era el socio minoritario: tenía el 5%, Krell el 13% y Massad el 24%; el que menos participación tenía del resto de los socios, poseía el 10%. Ninguno de ellos, salvo Piñera, figura ahora entre los multimillonarios chilenos.
A poco de crearse, Infinco fue contratada por el Banco de Talca para que se encargara de la "tecnificación y profesionalización del manejo del banco", en palabras de Calaf en sus declaraciones judiciales en el caso por fraude y estafa al Banco de Talca.
Mientras Infinco prestaba esta asesoría, el banco ideó e impulsó la creación de la Sociedad de Tarjetas de Crédito Bancarias Bancard S.A. (SATC S.A.) suscribiendo el 10% de sus acciones, que era el máximo que le estaba permitido por ley. El documento detalla que la institución financió la puesta en marcha de STAC y que el 90% de sus acciones fueron suscritas por "personas vinculadas al banco citado".
El capital inicial de STAC fue de 360 millones de pesos; es decir, poco más de 9,2 millones de dólares de entonces, cuando la moneda norteamericana estaba fija a 39 pesos.
Dinero plástico
En el testimonio prestado en el caso ante el juez Correa Bulo, Piñera contó cómo y cuándo ingresó al negocio del dinero plástico, episodio que se ha convertido con el paso del tiempo en un verdadero mito urbano. "Antes de ingresar al Banco de Talca y cuando trabajaba en Infinco, adquirí un 2,94% de acciones de Bancard, tanto personalmente, como por el hecho de ser socio de Infinco, que fue la gestora de dicha entidad, en la cual tienen participación el Banco de Talca y el Banco de Concepción", declaró.
El 2,94% de Bancard, a esa fecha, equivalía, por valor libro, a poco más de 270 mil dólares de entonces. Esa vendría a ser la segunda gran inversión de Piñera en su vida, después de Infinco.
Piñera renunció al Banco de Talca el 30 de septiembre de 1980. En diciembre de ese año, una evaluación hecha por los técnicos de Bancard avaluaba la empresa en poco más de 12 millones de dólares. Es decir, el 2,94% de las acciones que poseía valían entonces un poco más de 325 mil dólares.
Pero su patrimonio accionario no terminaba allí. En los 18 meses en que trabajó para el Banco de Talca, Piñera fue remunerado con 10 mil dólares mensuales y, al abandonar la empresa, había pasado de empleado a socio del Grupo Calaf-Danioni. Esto llamó la atención del juez Luis Correa Bulo, que lo interrogó al respecto. Piñera dio algunas pistas: "Cuando trabajaba en el Banco de Talca, dos personas que habían trabajado conmigo en Infinco, los señores Eugenio Mandiola y Patricio Barros, me convidaron a suscribir acciones de Industria del Acero Indac, adquiriendo acciones por un monto cercano al 6%", cuenta en su testimonio judicial.
Siendo bien precisos, los registros comerciales indican que Indac se constituyó el 9 de septiembre de 1980 es decir, sólo a días antes de que Piñera se retirara del banco. El Grupo Calaf-Danioni asumió el 66,4% de las acciones y el resto se repartieron en parte iguales entre los seis socios de Infinco. Así, a Piñera le correspondió un 5,6% de su propiedad. Junto a Calaf y Danioni, Piñera también había creado en diciembre de 1979, la sociedad Asesoría General de Proyectos de la Construcción Ltda. Pero, al igual que ocurre con Infinco, no existe documento que dé cuenta del valor de estas empresas en aquella época.
Según registros de la SBIF, a octubre de 1980, Piñera también era el propietario de 58.058 acciones del Banco de Talca, equivalentes a alrededor del 1,8% del capital, lo que lo situaba entre las diez personas naturales con mayor presencia accionaria, incluso por encima del propio Miguel Calaf.
De acuerdo al valor libro de los títulos (aproximadamente 250 pesos cada uno), su inversión valía 385 mil dólares de la época. Según sus propios cálculos explicados al ministro en su interrogatorio judicial donde reconoció sólo la propiedad de 15.000 acciones del Banco de Talca el verdadero valor del paquete accionario "era el doble de su precio libro". Por eso compró, porque era una buena inversión.
Sumando y restando, sólo considerando la propiedad accionaria que tenía a fines de 1980 en el Banco de Talca y en Bancard, su capital invertido alcanzaba a los 720 mil dólares. Actualizado según las tablas del Banco Central, su fortuna equivalía entonces a casi dos millones de dólares de hoy día.