
Domingo 26 de abril de 2009
Y al fin la amenaza se cumplió. Después de que todos los hijos de púa escribieron, y se sometieron a las despiadadas críticas de Venita Mussolini, partimos a mi casa arrastrando el ego. A cubrir con algo el alma deshilachada de aprendices de escritores ignominiados por su maestra. Ladrillos y ventanas acogerían la receta de Mariana Mareada, que prometió pasta casera y una salsa inolvidable, según ella. Llegamos, mientras en la cocina se armaba la salsa y en el comedor volaban las chelas. El tono subía cuando se anunció que la cena estaba lista. Mareada sirvió y los cinco restantes comenzamos a agarrar cuchara y tenedor. Siguió el silencio que derivó en sonidos rumiantes que inundaron la sala, yo ponía música, esos ruidos incomodan, desesperan, tanto como el sabor del plato. Las caras, tan distintas, estaban todas unidas por el placer, y Mariana soltaba una carcajada. Inolvidable.
Para 6
2 paquetes de fettuccini
3 berenjenas turgentes
4 tomates
Albahaca
1 frasco de salsa pomodoro
Tabasco
1 frasco de tomate deshidratado
litro de aceite de oliva
Pimienta (triturada al momento, mejor)
Sal
Azúcar
Ajo
Pelar y cortar las berenjenas en cubos, introducirlas en una fuente, llenar con agua y agregar tres puñados de sal, desaguar por 30 minutos. Después, enjuagarlas y secar, use un paño de cocina. En uno de las sartenes, verter abundante aceite de oliva, debe estar bien caliente. Ponga las berenjenas y fríalas hasta que estén al dente (fuego medio / 20 minutos).
Mientras, pique el ajo y los tomates pelados corte en cubos. En otra sartén, ponga aceite, y fría el ajo y el tomate, deje que hierva. Pique fino la albahaca y los tomates confitados. Añada un poquito de salsa tabasco, un chorro de pomodoro, y triture pimienta. Revuelva y homogeneice, llegue a un solo color, sume una cucharada de azúcar y pruebe. Si es necesario equilibre con sal y azúcar, reduzca hasta espesar. Hierva agua y cueza la pasta. Si las berenjenas están primero que la salsa, no importa, escúrralas bien e incorpórelas a la salsa y revuelva. Cuele la pasta y vuelque la salsa.
Mezcle, sirva y disfrute.