
Domingo 26 de abril de 2009
Unos minutos antes de nuestro encuentro, Carmen Gloria Arroyo mejor conocida como la jueza de Chilevisión se viste con el áspero traje de lo implacable; gesticula teatralmente y sumida en la molestia casi absoluta y al borde de cortar la tensión con tijeras en el set, increpa al demandado, llevándonos a todos a comernos las uñas al borde de la silla. Es que con la estricta personalidad que usa en su programa de las mañanas produce, primero, la sorpresa; luego, el respeto, y, finalmente en algunos machos, el deseo que causa esa mezcla de ángel, bestia y símbolo sexual en que se ha convertido su apuesta, que hoy por hoy ha ido golpeando en rating al "Buenos días a todos". Pero no sólo esto. Ella también tiene otros carretes en el cuerpo. Ha sido abogada de Gemita Bueno y de Rodrigo Orias, hechos que, dice, la han impulsado para estar donde está. Carmen Gloria Arroyo nos acompaña en una picada dulce como su personalidad fuera de la TV: el Café Melinka en la calle Mosqueto. Ahí pedimos una tortita de ricota con un cortado y estamos okay.
-Tú que eres tan dura en tu programa, ¿qué relación tienes con las cosas dulces?
-Saqué el gusto de mi mamá. Los postres eran súper importantes en mi casa y ella siempre los hacía ricos: leche asada, arroz con leche, budines con salsa de vino y mucha comida árabe. Era descendiente de libaneses, que es una cultura que me atrae mucho porque son mis antepasados y tengo un encanto con la comida y los dulces árabes. Sé hacer de todo porque las recetas son bien fáciles: tú mezclas arroz crudo con carne, aceite de oliva y ajito y está listo para rellenar cualquier cosa. Puedes ahuecarlo todo: zapallos, tomates, etc.
-¿Te gusta cocinar?
-Tengo una nana en la casa que es un siete y ella se ocupa, pero los fines de semana yo me encargo, especialmente para regalonear a mis amigos. Para mí la comida es un gesto de regaloneo y de cariño. Se puede volver una cosa muy interesante, en la cocina, con una copita de vino.
-¿Y con la pareja?
-No tengo pareja, por ahora sólo amigos.
-Bueno, entonces ¿qué receta recomiendas para el regaloneo de los amigos?
-Su copita de blanco heladito o un buen tinto junto a mi favorito: los mariscos, obvio.
-Ahora tu programa le ha ganado al "Buenos días a todos".
-Sí, ha sido una etapa de conocimiento mutuo con la gente. Hemos ido sabiendo lo que más les interesa. Partimos probando y hoy ya tenemos un rinconcito en el corazón de los chilenos y de las dueñas de casa que nos ven.
-También te has vuelto un símbolo sexual para muchos que les encanta ese lunar tuyo que erotiza.
-No me siento así, aunque me lo han dicho en los mails y en las entrevistas. Yo creo que tengo un look medio sensualoide que siempre he explotado y aparte me ayuda un poco el físico, pero mi punto fuerte es mi carácter. Ahora último estoy haciendo Pilates, pero es algo más por relajación mental que por cuerpo. En mi vida cotidiana soy menos sexy, a lo mejor, de lo que sale en TV; ahí me preocupo más del vestido, el peinado y el maquillaje.
-Sabía que cuando chica te avergonzabas de tus pechugas.
-Ah, claro. Lo de las pechugas es una moda actual. Yo tengo 43 años y cuando tenía veinte estaban de moda las planas y para una era un trauma. Se usaban los sostenes reductores y esas cosas que hoy día serían un pecado.
-Creas bien una tensión en la TV. ¿Cómo lo haces, actúas?
-Yo soy súper pasional en todo, entregada a mis ideas y cuando me he emocionado es cuando realmente tocan una fibra de mi vida personal y me hacen llorar. Cuando me enojo es lo mismo. Me compenetro.
-¿Y te ha tocado un caso tan fuerte que te has llevado la angustia para la casa?
-Para la casa no, pero sí he necesitado ir a los camarines, llorar y desahogarme muchas veces. Sacar la tensión, la angustia, la pena. Los casos que tienen que ver con la tercera edad me llegan al alma, como las madres abandonadas. Llegar a adulto y tener a los padres al lado es un regalo que a mí no me tocó. Los míos fallecieron y ese es un tema terriblemente sensible, igual que los niños abandonados, por mis tres hijos.
-¿No piensas que caen un poco en el morbo en tu programa?
-Siempre estamos pendientes de eso, pero a veces es un poco necesario para graficar bien lo que se está mostrando y no le puedes hacer el quite por muy morbo que te suene. Eso sí, nuestro programa nunca va a llegar a los excesos por el horario y por el respeto a la gente.