
Martes 28 de abril de 2009
Un hombre que se resistió a la orden de abandonar la zona del volcán Chaitén, en erupción desde el 2 de mayo de 2008, murió debido a una hipotermia y se convirtió en la primera víctima fatal en ese pueblo tras la explosión del macizo.
José Paredes era parte de las cerca de 70 personas que aún permanecen en la ciudad sureña que fue arrasada por los efectos de la erupción del volcán y habitaba una vivienda cercana al Río Blanco.
"El cuerpo de José Paredes, quien se desempeñaba como funcionario municipal, fue remitido al Hospital de Palena, para que se le practique una autopsia", informó hoy radio Cooperativa.
La versión indica que Paredes falleció "debido a una grave hipotermia por las bajas temperaturas registradas en la zona".
Las autoridades gubernamentales han insistido en que los pobladores deben abandonar la ciudad ante la peligrosidad que representa una crecida del río y una eventual erupción del volcán que aún está en actividad.