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Jueves 21 de mayo de 2009
El insigne folclorista y cantor popular, el Tío Lalo Parra, decide celebrar su cumpleaños número 88 en una gran gira por el sur del país, donde además comienza una especie de despedida con la música y con este mundo. Es su primer regreso a este extremo de Chile desde que muere su primera mujer, Clara. Pero más que un simple viaje sobre diversos escenarios, para el Tío Lalo este recorrido será una espiral de recuerdos y nostalgia. Una especie de diario familiar cargado de amor, alegría, dolor, música y silencio.
Esta es la historia de "El amor y la muerte del Tío Lalo Parra", de Cristián Calderón y Carlos Fuentes, uno de los filmes destacados de la 13ª versión del Festival Internacional de Documentales de Santiago a realizarse entre el 8 y el 14 de junio en la sala de cine UC, Lastarria 90 y el Centro Cultural Palacio de La Moneda. "El documental lo terminamos antes de la muerte del Tío Lalo y se lo pudimos mostrar. Según nos dijo, le gustó bastante. Pero ésta no es una biografía del Tío Lalo, sino es acompañarlo en su última gira, en sus últimos días sobre los escenarios", cuenta Cristián Calderón, uno de los realizadores.
Construido en base a presentaciones en vivo y conversaciones con sus más cercanos, "El amor y la muerte del Tío Lalo Parra" se convierte en uno de los documentos más íntimos sobre los últimos días del cantautor nacional. "Este es un documental bien personal, bien íntimo, donde hay un acercamiento a sus emociones, a su círculo cercano, a su familia que hablan del Tío Lalo con nostalgia, porque ya se sentía próxima su muerte. Ya había tenido sus primeras crisis y sentía que le quedaba poco tiempo. Acá hay una muerte metafórica, y este trabajo es una especie de despedida del Tío Lalo", cuenta.
El poder de la palabra
Hardy es un hombre que vive del comercio ambulante vendiendo baratijas en las micros de Santiago en el 2005. Inesperadamente una oleada de modernidad para Chile amenaza su futuro. Hardy y compañía se organizan formando un sindicato. Llega el 2007 y con ello Transantiago. Hardy y sus colegas de una u otra forma se las arreglarán para seguir trabajando, pero su manera de pensar y su visión sobre este Chile que progresa, ha cambiado para siempre. "Soy usuario de micros y siempre me ha llamado la atención estos vendedores propagandistas. Ellos ofrecen educación, se visten bien, tienen un discurso convincente, mientras se agarran a duras penas de los fierros de las micros. Esto me parecía una metáfora de este país", asegura el realizador Francisco Hervé.
En un rincón
En una especie de seguimiento a un movimiento social organizado por Hardy, Francisco Hervé retrata el proceso de cambio del trasporte público en Santiago y cómo esto afecta a su protagonista. "Deciden organizarse para luchar contra esta amenaza y forman una especie de sindicato. Sin embargo, el Gobierno no puede ayudaros. Pasan los meses y todo vuelve a la normalidad logrando instalarse nuevamente en las micros, ahora de Transantiago. Igual que Chile, vivieron un cambio sólo en la apariencia, porque en el fondo todo siguió igual", asegura.
Producto de un proyecto inmobiliario, Víctor Painemal, dueño del mítico local ubicado en San Diego El Rincón de los Canallas, centro neurálgico de políticos e intelectuales, debe abandonar el lugar para dar paso al desarrollo. Paredes llenas de la historia de Chile desaparecerán para siempre. "Este sitio alcanzó su clímax durante la dictadura, donde fue allanado e incluso incendiado porque era un centro clandestino que funcionaba en toque de queda. Además había varias clave para entrar, como 'Está lloviendo en Puerto Montt'. El Rincón de los Canallas representaba a aquellos que pensaban distinto y su demolición es una gran pérdida dentro de la historia del país", señala la realizadora, Daniela Ibaceta.