
Lunes 25 de mayo de 2009
El complicado Presidente paraguayo, el suspendido obispo Fernando Lugo, interpretó el celibato como una "cuestión imperfecta" y aseguró que el escándalo de paternidad que protagoniza ha estado lejos de restarle apoyo popular.
En una entrevista del diario argentino Clarín, Lugo manifestó que nunca ha pensado en dimitir y sostuvo que no ha recibido "ninguna noticia" desde el Vaticano luego que reconoció a un hijo que tuvo en 2007, tras su renuncia al estado clerical para lanzarse a la arena política.
El celibato "es una opción personal, de fe, que hace la Iglesia Católica latina, que viene del 1500 (...) Creo que el único perfecto es Dios y todo lo que haga la persona humana es imperfecto, así que el celibato también es una cuestión imperfecta del hombre o de la mujer", indicó Lugo.
Cuando le preguntaron si es consciente hasta qué punto los hechos de su vida privada afectaron su imagen, respondió que de acuerdo con sus informes "la imagen se mantiene intacta, al menos aquí en Paraguay".
Sólo admitió que "puede ser que haya tenido repercusión a nivel mediático". Incluso agregó que el hecho de que "el Presidente reconozca a su hijo, pudiendo y teniendo en sus manos toda la cuestión jurídica y el poder e incluso los medios para no hacerlo, muchos lo han considerado como un acto de valentía y coraje". Lugo recordó que en Paraguay sólo se reconoce la paternidad de un 30% de los hijos.