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  Camboyanas a escena

  Camboyanas a escena

  Desaparecidos Miss Universo y Miss Reef, han proliferado otros concursos: Miss Café, Miss Caño y ahora en uno solo Miss Busto y Miss Colita. Las concursantes no son estudiantes universitarias ni modelos, sino que chicas de cafés con piernas, con escaso talento, pero con una producción digna de un programa de TV. León, en un sacrificio extremo, fue a este doble concurso. Este es su informe.

Domingo 7 de junio de 2009

Estoy en San Pablo con Cumming, en lo que fue por varios años la sede del Partido Comunista; pero no me siento para nada un revolucionario, tal vez porque hoy la ex sede se ha transformado en un pub tipo topless llamado Bar Sovia, como la capital de Polonia, pero mal escrito. Pienso que el nombre del pub es lo único "democrático", "popular" u "oriental" que le va quedando a la ex sede del PC, pero bueno, ya sabemos qué pasó cuando cayó el Muro de Berlín: muchas naciones hicieron de la prostitución y la pornografía un gran negocio. Si no, pregúntenle a Pierre Woodman, el cazaestrellas porno que viaja por República Checa, Rusia y otros países "reclutando" chicas en una suerte de casting que puede verse en varios sitios web.

El pub, para los que no conocieron la sede del PC, consta de tres pisos. Hoy está decorado con motivos helénicos y por algunas paredes está el afiche del concurso que partió el 20 de mayo y que culmina hoy. José Luis Fuentes es el productor de este evento, pero al decir de qué medio soy, él se pone a la defensiva de inmediato:

Estoy enojado con ustedes.

Hoppe, quien está molesto porque aún no ve ninguna colita, me queda mirando y luego pregunta:

¿Con nosotros?

O sea con ustedes no, con su medio, o no con su medio, con una chica con la que trabajaba y que a través de su medio habló mal de mí, sin nombrarme eso sí, porque si lo hacía

Es primera o segunda vez que hablo con un productor de este tipo de eventos, pero ya me queda claro que hablan raro, como Cantinflas. Afortunadamente el o la animador(a) de esta jornada, Karin Marshall,

entra al camarín donde nos encontramos y nos interrumpe. Una hora más tarde ella/él me dirá que me vio en el Congreso de Transexuales, a lo que yo contestaré con un entusiasta "sííí"; entonces él/ella recordará cuando Carla Antonelli, una famosa transexual española, se puso mis lentes para una foto.

Bueno, ¿en qué estábamos? consulta José Luis al marcharse Karin . Ah, sí, invitamos a participar a todo el mundo: a las chicas de los cafés y a modelos, pero como este concurso duraba dos semanas y había chicas que tenían compromisos, tú me entiendes, decidí trabajar con las que podían estar estos tres jueves, porque hay que ser profesionales.

Cuando le pregunto por sus motivaciones, el productor recordará sus inicios en la disco Broadway, luego con Alejandra Díaz, la ex modelo de "Show de goles", y con la Rancherita, cuando aún no se llamaba así, hasta que lo llamó la gente de los cafés Alí Babá. Así empezó todo. ¡Las historias que uno tiene que escuchar!

La previa

Mientras en el primer piso los pocos interesados a ver el concurso beben, observan videos y escuchan a un animador decir que están viviendo la previa a la gran final de Miss Colita y Miss Busto, en el tercer piso el propietario de este pub da los últimos toques a la iluminación y las máquinas que expulsarán ese típico humo que ahoga todos los escenarios. Curioso este piso, porque sólo hay sillones color pastel rodeando el escenario, lo que me hace recordar esos queridos topless viñamarinos a los que solía ir, financiado claro está por mi difunta madre.

Desciendo las escaleras y al hacerlo me topo cara a cara con el socio de José Luis Fuentes, Germán no sé qué, quien me cuenta que él es el coordinador de piso del concurso, y yo me pregunto entonces dónde están las cámaras como para que se necesite un coordinador de piso.

A nosotros nos mueve la vida nocturna. Ese es el corte agrega, respondiendo a la pregunta que le había hecho a su socio.

Antes que pueda seguir hablando le consulto si quiere tomarse una foto con Hoppe, y para mi fortuna él acepta de inmediato. Así es que me acodo en la barra y pido una Coca Zero. Pero cuando me apresto a beberla, José Luis me presenta al presidente del jurado, Milenko Iglesias, un tipo relativamente joven y que dice ser el administrador de Burdel, el primer bar con piernas. Pero Milenko además dice trabajar en televisión, más específicamente en realities de Canal 13. Así es que por eso prefiere no sacarse fotos. ¿Será cierto todo lo que dice? No sé, pero me cautiva hasta el momento la gente de este concurso. Uno se muere por una foto, el otro no quiere fotos. Uno trabaja para los cafés con piernas, el otro administra un bar con piernas. Como dice el diputado Iván Moreira, dónde vamos a llegar.

El ambiente y el backstage

A las once y media de la noche el público empieza a subir hasta el tercer piso. La nota estridente la pone un joven curadito, envuelto en uno de esos pañuelos a cuadritos que usan los palestinos. Bueno, él y sus amigotes. Desde el locutorio le piden que se calme, pero él no hará caso y en el transcurso de la noche intentará sentarse en nuestro sillón "reservado" por la producción, irá infinitas veces a los camarines y bailará entre hombres. Muy machito como ven.

Ahora ya hay cincuenta personas, y en pocos minutos esa cantidad se multiplicará por dos gracias a la activa presencia de chicas de cafés, compañeras de alguna finalista que vienen a apoyar. Unas mulatas, sin ir más lejos, llaman mi atención y por el bien de esta crónica decido acercarme a ellas. Una se pone de pie y enseña su culito al resto del público, compuesto también por algunos mulatos. Al identificarme, una de las mujeres me cuenta que la que se ha puesto de pie concursó en una etapa de Miss Colita, y yo le hago caso y comienzo a hablar con ella.

¿Y te dolió mucho?

¿Cómo?

Digo haber quedado eliminada.

No, pero si yo no participé.

Quedo mirando a su amiga y sonrío pensando en que ahora hasta los mulatos me agarran pa'l hueveo. Si suena racista la observación es porque tal vez lo sea. Pero como yo no soy racista, sino clasista, me da rabia y me encamino hacia los camarines. Un guardia con la cara de Hoppe intenta detenerme, pero yo sigo de largo hasta que me topo con una pequeña morena, vestida sólo con un diminuto bikini, que deja casi al descubierto sus siliconados senos y su culito perfecto. La chica es finalista de Miss Culito, perdón Miss Colita, y se llama Meryand, así todo junto. Pienso en una pregunta inteligente y digo:

¿Cuáles son tus expectativas?

Todas dice sonriéndole a los espejos que tiene por delante y por detrás.

Meryand me enseña sus atributos. En lo personal, siempre he preferido un buen culito a unas buenas tetas, pero ella tiene las dos cosas ricas, o "perfectas" como diría ese gran pornógrafo llamado Nicolás Cornejo Zemepara. Así es que me acerco para comprobar detenidamente el culito en cuestión, y en ese instante la cámara de Hoppe hace clic.

Cuando le consulto a Meryand si cree que este concurso la hace ver como una mujer objeto, ella responde tajante:

Todo lo contrario. Estos concursos realzan la figura de la mujer. De hecho, a todas les gustaría tener una colita grande, pero además ganar este concurso no sólo para mí, sino para cualquier mujer sería algo bueno.

¿Empecemos esto?

Karin Marshall, la animadora transexual, ha salido al escenario y se ha encontrado con una chifladera del público:

¡Mijita rica!

¡¡Cosita!!

Por fin ella reacciona ante el comentario de uno de los asistentes:

¿Cómo que fleto? ¡Ven a gritarme aquí! Mira que me saco los tacos y

La amenaza se convierte en risa generalizada. Karin saluda al jurado y enseguida presenta a las concursantes. Una a una van saliendo a escena, mostrando sus mejores atributos, mientras las chicas de los cafés con piernas apoyan con vítores a sus colegas. Todo normal hasta que le toca a Meryand, quien cuenta con una producción fuera de serie para este concurso: imágenes suyas sobre un papel que ella supuestamente debe atravesar. Sin embargo, surgen inconvenientes: primero la música no es la adecuada, luego el tema se interrumpe en seco, más tarde las luces no la acompañan y finalmente el papel se resiste a romperse. En verdad no sé para qué tanto despliegue, si ella es la poseedora del mejor culo. Bueno, a veces la inseguridad explica muchas cosas, porque además Meryand demuestra cero gracia en el escenario. Lo dice un ex toplero.

Después del fiasco de Meryand, el concurso sigue su curso. La mayoría de las participantes de Miss Busto parecen haber sido operadas, mientras que las de Miss Colita parecen adictas a la dieta del lagarto.

Voy creís, huevón tonto conchade , que tengo los cocos apretados desde las cuatro de la tarde pa' que me digái rico se queja Karin antes de ir a un intermedio.

Luego del intermedio, en donde las chicas de los cafés son abordadas por sus "fans" para una foto, el concurso continúa.

Fuerte el aplauso para los chicos de La Nación Domingo pide Karin al público , y en especial a ese Leoncito tan calentón que está grabándolo todo.

Las chicas vuelven a salir al escenario, esta vez en ropa interior. Me impresiona una chica de blanco, tipo novia, que después de unos pasos por aquí y por allá se saca la parte de arriba, que es una suerte de vestido, y queda con unas cositas sobre los pezones y con un calzón, nada más. La gente, como es de imaginar, aplaude la iniciativa.

Un final caliente

Han pasado cerca de cuatro horas desde que llegué acá y el Concurso Miss Colita y Miss Busto 2009 parece estar finalizando. Sólo basta la deliberación del jurado y una performance a cargo de una chica medio "metalera" llamada Pampam, quien aparece con una túnica, un entero de cuerina, una capucha que le tapa la cara y dos cirios encendidos en las manos. Pronto se desprende de la capucha, la túnica y el enterito, quedando sólo en botas. El público está enfervorizado, como hubiese dicho Julito Martínez de haber sobrevivido a este show, pero esto se incrementa cuando Pampam vierte cera de los cirios sobre sus senos.

¡Bravo! ¡Grande! vocifera el público.

Cuando la chica termina, los aplausos parecen no acabar, al igual que la sonrisa de Pampam. Hoppe entonces comenta:

Yo creo que debe ser actriz.

El ruido de los aplausos y la demora del jurado hacen que me transporte en el tiempo, a los años en los que el PC estaba aquí. Imagino entonces a Gladys Marín siendo vitoreada por los militantes del partido y concluyo que entre la Gladys y Pampam hay sólo un pellejo de diferencia. ¡Viva la diferencia! //LND

 

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