
Lunes 8 de junio de 2009
Para nadie es un secreto el rol que juegan los gobiernos regionales y sus consejeros en el momento de aprobar iniciativas. De ahí la importancia del llamado que hizo la Presidenta Bachelet en su último mensaje a la nación el 21 de mayo pasado y el hecho de que el Senado, a comienzos de marzo de este año, le haya dado luz verde a la idea de legislar la reforma constitucional que establece, entre otros aspectos, que la votación de los consejeros regionales sea por elección popular.
Ello abre la posibilidad de que, además de los alcaldes y concejales, los ciudadanos puedan decidir también quién debe sentarse en la mesa del consejo de cada región, lo que no es menor.
Los consejeros regionales son una instancia de decisión, que, en conjunto con el intendente, administran el gobierno de todas las regiones del país. En diciembre de 2008, y sin que la ciudadanía estuviera muy enterada, se realizó en todo el país la elección de los consejeros regionales que estarán hasta 2012 en ejercicio. En total, son 254 que, entre otras labores, tienen un sus manos el destino del Fondo Nacional de Desarrollo Regional (FNDR) y que este año corresponde a 549 mil millones de pesos.
Hay dos modalidades para ser elegido consejero regional. Una es presentarse en forma independiente a través de la recolección de firmas. Para tal efecto, una persona debe reunir la rúbrica del 0,5% de los inscritos en el registro electoral de la provincia respectiva de la última elección municipal (artículo 83, Ley N 19.175). La otra es conseguir el patrocinio ante notario de dos concejales de una provincia y, luego, inscribirse en la dirección regional respectiva del Servicio Electoral.
La definición, sin embargo, es más restringida, siendo los concejales los que proponen candidatos, votan y definen la composición del Consejo Regional. Es por ello que la reforma apunta justamente a la necesidad de transparentar esta importante instancia democrática, por las determinaciones financieras que toma, la autonomía de la que gozan y la escasez de control ciudadano directo sobre su gestión.
Mayor participación
Gloria Requena (PS), consejera regional de la provincia Cordillera, manifestó a La Nación que es una instancia positiva para la ciudadanía. "Es positivo que se elijan los consejeros en una votación popular, además, es una buena instancia de participación ciudadana. Así, se le quitará el sesgo a la función de ser un consejero regional y se transparentará mucho más nuestra labor", sostuvo.De la misma idea es Mauricio Morales (independiente), consejero regional de la provincia de Chacabuco y Presidente de Ancore (Asociación Nacional de Consejeros Regionales).
"Estoy absolutamente de acuerdo con la elección directa de los consejeros regionales. Es más, creo que el intendente también debiera ser elegido así o bien por cada consejo. De toda formas, creo que una elección de consejeros debe estar aparejada de otras atribuciones. Si se mantienen las que existen hasta ahora, creo que en el fondo podría pasar algo similar a lo sucedido con los concejales, de los cuales la gente se generó mucha expectativa y luego nos dimos cuenta de que el concejal tiene una participación muy mínima en la decisión municipal", afirmó.
Aleuy: "Es sano elegir directamente"
De prosperar el proyecto, significaría que el próximo período (2013-2016), los consejeros regionales podrían ser elegidos por la ciudadanía en votaciones populares.El subsecretario de Desarrollo Regional, Mahmud Aleuy, dice que es sano para la población elegir directamente a sus propios representantes al consejo de cada región. "La conveniencias aquí son varias, en primer término es muy sano que la gente que decide los destinos de una región le responda a quienes los eligieron, los ciudadanos y no a una parte de ellos, por muy representativos que sean", comentó Aleuy.
Esta reforma a la ley, añadió, homogeneizará el estatus que tienen en conjunto las autoridades electas en Chile. En otras palabras, se profundizará la democratización de las regiones.
"Una amenaza"
La consejera por la provincia Cordillera, Claudia Faúndez (RN), tiene una opinión contraria: "Chile tiene muchas elecciones, poner una más sería enredar a la gente. El mecanismo que se está proponiendo es complejo y tiende a politizar las cosas", dice.Para llevar a cabo los comicios, explica, habría que redistritar las regiones, ya que las provincias no calzan con los distritos. Faúndez remarca que de ser ellos elegidos por votación universal, los diputados los verían como una amenaza, dado el arrastre popular que ostentarían.
"Un consejero de la Región Metropolitana, que dispone de presupuestos para financiar iniciativas regionales, con 32 comunas y con un universo de casi 4 millones de electores, tiene un poder que a los diputados les incomoda. Creo que el tema hay que discutirlo en forma mucho más profunda", concluye. LN
