
Viernes 12 de junio de 2009
La toma de los estudiantes, que duró 42 días, se terminó el miércoles en la noche, pero el conflicto que afecta a la Facultad de Derecho de la Universidad de Chile continúa con fuertes diferencias.
El decano Roberto Nahum, quien aún no hace efectiva su renuncia, está estudiando qué acciones legales interponer contra el rector Víctor Pérez, y los académicos continúan divididos tras la designación del vicedecano Luis Ortiz Quiroga.
La molestia de Nahum contra Pérez se desató cuando el miércoles el rector dio a conocer las resoluciones de la comisión asesora especial, cuya misión fue emitir una opinión respecto de las denuncias de plagio que pesaban contra él.
"Se habría incurrido en un plagio intelectual por parte del decano Roberto Nahum, al no haber consignado en su libro la biografía y ninguna otra vinculación de éste con la tesis del alumno Cristóbal Jimeno, lo que indica una práctica no aceptable", fueron las palabras de Pérez para anunciar las conclusiones de los profesores Humberto Gianini, Eduardo Rosselot e Igor Saavedra.
En el círculo del decano, argumentan que el plagio es un delito con pena y que una comisión sin criterios jurídicos no puede afirmar un delito.
"El rector pudo haber dicho que el decano incurrió en una falta, pero no plagio", dijo un cercano a Nahum. Por eso, eventualmente podrían interponer una querella por injurias y calumnias, decisión que tomará junto a los abogados que lo asesoran.
En tanto, los estudiantes, pese a que depusieron la toma y volverán a clases el lunes, aseguraron que seguirán pendientes de que los acuerdos académicos que ratificó Ortiz se cumplan.
Aún no hay un plan de recuperación de los días perdidos, ya que el procedimiento lo tendrá que decidir el vicedecano.