
Domingo 14 de junio de 2009
Antes de llegar al Colegio de Ingenieros repasé el significado de la palabra pelele en el diccionario: "Persona simple o inútil".
Pienso en ello, mientras espero que llegue Manuel Pellegrini Ripamonti, el flamante nuevo técnico ¿chileno? del Real Madrid.
Tres mesas en el hall de esta casona, ubicada a unas pocas cuadras de donde acampan los deudores habitacionales, llaman mi atención.
Todas lucen distintivos como "socios", "invitados" y "prensa". Me acerco a esta última mesa, convencido de que soy una persona simple o inútil, tal vez no tan simple pero sí muy inútil. Digo mi nombre, y la encargada de prensa lo anota y enseguida advierte:
En todo caso, don Manuel no dará entrevistas acá.
Contesto que no me importa, y ella insiste en que la distinción que hoy le entrega el colegio es un homenaje, nada más.
Aunque después habrá un cóctel agrega más amable.
No sé por qué cierta gente imagina que los periodistas somos unos muertos de hambre.
Lo que pasa explica una segunda encargada de prensa es que viene su familia y por eso no quiere hablar del Real Madrid.
Entre tanta advertencia estoy que me voy, pero Hoppe que viene llegando me calma. Justo detrás de él aparece nada menos que el fotógrafo de la Presidenta, José Manuel de la Maza.
¿Y tú?
Puta, hay que hacerle a todo responde José Manuel, quien luego me contará que cuando lo ven en algunos "pitutos" siempre piensan que la Presidenta Bachelet llegará después.
Me alejo del hall y, llevado por el brazo mecánico de Hoppe, llego hasta el salón de la fama del Colegio de Ingenieros, allí está la imagen de la primera ingeniera, doña Justicia Acuña, y del Presidente Jorge Alessandri. Imagino que, en un mes o dos, la fotografía de Don Pelle, como amistosamente lo bautizó La Cuarta, debería estar colgada acá.
¿Quién es El Ingeniero realmente?
Por un rato nos instalamos en los estacionamientos con Hoppe. Vemos entrar a un anciano que camina con la ayuda de un bastón. Segundos más tarde alguien nos informa que es el padre de Don Pelle. Hace frío acá afuera y yo que vengo saliendo de una rinofaringitis "tengo miedo, torero". Pero igual aperro y de un auto descienden dos rubias acompañadas. Imagino que se trata de sus hermanas, así es que me acerco a ellas y pregunto:
¿Ingenieras o familiares?
Ingenieras contesta Carola Pucci, la esposa de Manuel Pellegrini, y que efectivamente no miente, porque es una rubia ingeniera. Pero en ese minuto no sabía que era la esposa de Don Pelle.
Despistado, decido reingresar al hall. Allí , y a medida que los socios van entrando, consulto:
Disculpe, ¿pero usted es El Ingeniero?
Todos se sorprenden y no saben qué decir. Franco Di Biase, presidente informático del Colegio de Ingenieros, después de dudar responde que sí, que es ingeniero de toda la vida, pero que no es El Ingeniero, ya que ése es Pellegrini.
¿Y cómo lo ha hecho él como ingeniero? insisto.
Como ingeniero no sé, pero la verdad es un honor que una persona como él aplique los conceptos de la ingeniería al fútbol.
Como algunos saben, estudié ingeniería dos años en la Universidad Santa María y me salí de la carrera porque la encontraba aburrida. Para mí el fútbol es lo opuesto a lo aburrido, así es que no entiendo eso de aplicar la ingeniería al fútbol.
Sólo dos hechos captan mi atención: el retraso de Don Pelle y la censura de la que está siendo víctima un equipo de "CQC", liderado por Sebastián Eyzaguirre.
Lo que sucede es que sólo estamos acreditando a medios de prensa argumenta una de las encargadas de prensa.
El productor del programa de Mega explica que sí son un medio de prensa, ante la atenta mirada de Jaime Alé, uno de los vicepresidentes del colegio. Al final conseguirán su acreditación, y Alé, gerente general de la Sociedad Nacional de Minería, me preguntará "y tú qué".
Que de qué replico recordando al Chavo del 8.
LA PREVIA
El homenaje a Don Pelle es en un amplio salón que queda en el subterráneo. Adentro, la gente aguarda sentada y ansiosa. Don Pelle ingresó a la casona por otra parte, así es que despistó a los periodistas que esperaban afuera y ahora se encuentra conversando con la directiva del colegio y con su familia.
Hoppe, yo y el equipo de "CQC" estamos apostados afuera del salón. El productor del programa de TV, curioso porque lo grababa con la cámara de mi celular, me consulta por qué lo hacía.
Porque eres bonito contesto.
Me gusta agarrar pal hueveo a la gente de TV, tiene tan poco humor. Ahora hago lo propio con Sebastián Eyzaguirre, pero él masculla enseñándome los dientes:
No me atrinquís.
Cuando el notero de "CQC" se escapa, una rubia acompañada por el padre de Don Pelle y otros familiares descienden por las escaleras. Me precipito hacia la rubia, a quien le calculo varios años más que a Manuel Pellegrini y le digo con sumo tacto:
Disculpe, ¿pero usted es la madre de El Ingeniero?
La mujer queda sin habla y su rostro se descompone.
Con ese dato me mataste exclama.
¿Es su hermana? consulto entonces.
La mujer queda mirándome, quieta, pero enseguida reacciona y avanza hacia el salón. Detrás suyo lo sigue el padre de Don Pelle y sus otros hermanos, Silvia, Juan José, Pablo, además de su esposa-ingeniera.
No me queda otra alternativa que entrar al salón, pero como aún no aparece Don Pelle decido esperar un minuto, pero ese minuto se adelanta y es ahora, porque por otras escaleras aparece Manuel Pellegrini. Lo sigo hasta que le doy alcance.
Don Manuel, bienvenido digo zalameramente, y él se da media vuelta y me queda mirando, mientras yo lo enfoco con mi celular.
Don Pelle toma su lugar en un estrado, que comparte con el presidente de la ANFP, Harold Mayne-Nicholls, y la directiva del Colegio de Ingenieros. Apago la cámara de mi celular y al no encontrar lugar tomo asiento en una silla que dice "Reservado Familia". Quedo al lado de Juan José Pellegrini, a tres puestos de la esposa y a cuatro del padre.
OREMOS
El homenaje que ha sido organizado es solemne, con ciertos tintes de misa incluso. Sin ir más lejos, a un costado Pedro Torres, el gerente de este colegio, en una especie de púlpito ejerce la moderación y dice poco menos así: "Escúchanos Señor, te rogamos". En primera fila, como ya dije, la familia sigue con atención las palabras de Harold Mayne-Nicholls, luego las de Fernando Agüero, el presidente de este peculiar colegio, y un intermedio a cargo de dos guitarristas que interpretan un interminable número de música "docta". En verdad da la sensación de que fuera una misa de responso para Manuel Pellegrini.
No vayan a creer, en todo caso, que el clan Pellegrini se toma muy a pecho esto. Detrás de mí cuchichea:
Oye, vino "CQC".
¿Ah?
Que está
¿"SQ Qué"?
Igual hay algunos miembros a los que esto le importa demasiado, como a su esposa y a su padre. De hecho pienso que Don Pelle aceptó este homenaje en diciembre pasado sólo para impresionar a su padre y agradar a su mujer.
A mi lado Juan José Pellegrini extiende las manos y se las observa, tal como hace su hermano en algunas entrevistas. ¿Será un tic de familia?, me pregunto inquieto al constatar que el dúo de guitarristas todavía no termina.
Un poco largo esto le comento al hermano de Don Pelle.
Sí, pero bonito.
Juan José entonces deja de mirarse las manos y de un bolsillo extrae un CD, en cuya carátula aparece su hermano dibujado, y lo hace circular entre la familia justo cuando por fin finaliza el dúo de guitarras.
Bueno, con esto damos por terminada la ceremonia anuncia el gerente del colegio, medio atontado con tanta guitarra. Sin embargo, al ver a El Ingeniero de pie en el otro podio se da cuenta de su error : Bah, con ustedes Manuel Pellegrini.
La gente, al igual que Don Pelle, se toma esto con humor. Después de una pausa El Ingeniero empieza a hablar: primero amenaza con que será breve y enseguida se larga con su exposición que en verdad será breve.
El apodo de Ingeniero, muchos de ustedes a lo mejor no lo saben, me lo gané cuando fui a entrenar a San Lorenzo, en Argentina. Ahí dijeron: Que bueno que viene un ingeniero, porque así podrá terminar de construir los codos del estadio.
UN PEQUEÑO INCIDENTE
La ceremonia es un éxito. Dada mi cercanía al clan Pellegrini me aproximo a Pablo, el hermano candidato a diputado por Cerro Navia, Lo Prado y Quinta Normal, quien me cuenta que va como independiente y que además conoce el sector, porque tiene su empresa en Cerro Navia hace diez años.
La gente está cansada de apoyar a personeros que al final son operadores políticos de los partidos. Por esa gente tomé la decisión de postularme explica cual Luis Emilio Recabarren.
¿Qué te parece Marco Enríquez-Ominami?
Desconozco sus planteamientos, porque aparece mucho en los medios, pero no lo he visto exponer sus ideas.
Increíble, hasta el hermano menor de Don Pelle ningunea al pobre Marco. Y pensar que Marco es hincha del Real Madrid. ¡Pobrecito! Bueno, ahora quiero zafarme de este candidato para ir a la conferencia de prensa que su hermano está ofreciendo en una cafetería, pero no puedo.
Siempre he sido independiente de centro, pero nunca he votado por la Concertación.
Curioso, pero de la gente pesada no me cuesta nada alejarme, pero de los bonachones como Pablo Pellegrini me cuesta un montón. Cuando por fin lo consigo, observo que Don Pelle viene hacia mí. Le estrecho la mano y le pregunto qué se siente ser el ingeniero más famoso de Chile, pero cuando está a punto de contestar, me consulta si soy periodista. Al responderle queda mirando a la gente de la organización y no sé cómo llegan hasta mí un guardia y una de las encargadas de prensa. Tengo que desalojar el salón. Intento argumentar que no se molesten, que sólo soy un pelele, es decir una persona común o inútil, pero por alguna razón cambio de opinión y pienso que el verdadero pelele aquí es Don Pelle, un pelele en el paraíso galáctico. Así es que me voy, recordando los lugares de los que me han echado.