
Domingo 14 de junio de 2009
Al alcalde de Maipú, Alberto Undurraga, se le ve feliz. Viene llegando a la entrevista desde el Ministerio de Obras Públicas donde se avanzó en el proyecto para un hospital en la comuna.
Se le nota mateo y que se preparó para ser interrogado. Undurraga es uno de los príncipes de la Democracia Cristiana, esos jóvenes prometedores, con carrera ascendente, con éxito en las urnas, pero que hoy se ven un poco pasmados.
Por eso no es de extrañar que durante la semana se conociera el mea culpa de uno de sus correligionarios, el abogado Jorge Navarrete, también de la generación joven, quien aseguró: "Marco Enríquez-Ominami tuvo las bolas que nosotros no tuvimos".
-¿Comparte los dichos de Jorge Navarrete?
-No los comparto, porque el coraje, la valentía y las ganas que se necesitan para ser candidato sirven para levantar una candidatura y son elementos que Marco Enríquez-Ominami sin duda tiene. Pero para aspirar a ser Presidente de la República se requiere también un proyecto, que es lo que se quiere hacer con el país. Y si alguien de nosotros, Orrego, Walker, cualquiera, hubiera dado el paso que dio Marco, a lo mejor estaríamos contentos, pero la verdad es que no tendría ninguna opción.
-¿No se sienten capaces de dirigir al país?
-Es al revés, primero el proyecto y después las candidaturas. Por supuesto que tenemos proyectos. Pero no comparto las autocríticas que se hace Navarrete.
-El punto aquí es que a ustedes, que representaban el sector emergente en la DC con mucha fuerza, no se les ve liderando.
-En noviembre pasado, en la junta nacional, dimos una pelea por la renovación de la DC. La perdimos. Nos comprometimos fiel y democráticamente a ser colaboradores tanto de la mesa directiva como de la candidatura presidencial. Es lo que hemos hecho y hemos trabajado para impulsar que los alcaldes estén incorporados al comando de la candidatura. Es una decisión de nosotros que Claudio Orrego se incorpore. También hay un diseño, un trabajo, para que estemos en los distintos frentes. Es cierto que en la vorágine de esto algunas de estas decisiones son más visibles y otras menos. Pero estamos activos.
-A usted lo nombran como príncipe de la DC, pero ¿qué está haciendo para justificar esto?
-Nosotros tomamos una opción, y seguimos pensando que fue una buena opción lo que hicimos en la junta nacional, en cuanto a dejar marcada nuestra posición. Y sin duda que vamos a ir de nuevo y vamos a ganar la mesa de la DC. Pero eso va a ser después. Hoy vamos a apoyar a la directiva para que tengamos un buen resultado parlamentario y apoyamos a Eduardo Frei, que de verdad creemos que representa el concepto de puente entre una generación y otra y además tiene un proyecto de país.
-¿Qué pasa si Enríquez-Ominami llega a segunda vuelta?
-No creo que ése sea un escenario probable, más bien todo el mundo habla de una segunda vuelta entre Piñera y Frei y esperamos ganar en una segunda vuelta con Frei.
-¿Considera a Enríquez-Ominami un invento de la derecha?
-No. Creo que la derecha lo ha inflado. Y en ese sentido claro que él aprovecha la coyuntura, los medios de comunicación. Pero tiene méritos propios para estar ahí. Méritos que en segunda vuelta no le alcanzan para ser Presidente de Chile.
-Luego de la junta nacional, ¿se les han abierto espacios dentro del partido?
-Quiero hacer una autocrítica: nosotros pretendimos ganar en la DC llegando desde arriba y no desde abajo. Rápidamente aprendimos del error y lo que hacemos ahora es copar todos los espacios desde abajo. Hemos recorrido el país completo con temas municipales, pero también con temas políticos. Apoyamos nuestras candidaturas parlamentarias más jóvenes y, al mismo tiempo, estamos generando las redes necesarias en las bases para ganar el partido la próxima vez.
-¿Cómo ve a la DC hoy?
-No está bien y no es responsabilidad de la mesa actual. Básicamente, no hemos sido capaces de incorporar temas en la agenda nacional. Nos quedamos en la estructura de poder, pero no canalizamos un conjunto de inquietudes y desafíos que afectan a la ciudadanía. Si mira los diarios, no hay propuesta de la DC.
-¿Está conforme con la lista parlamentaria?
-Hasta el momento se han nombrado varios candidatos jóvenes, pero digamos la verdad, no en los lugares más fáciles, sino que más difíciles.
-¿Cómo ve la campaña de Eduardo Frei?
-Mmm... No me ha gustado, fundamentalmente porque no estamos instalando temas en la agenda nacional. Si se trata de profundizar la protección social, cuál es la segunda o tercera generación de reformas sociales. Creo que hay una muy importante, que es la reforma a la ciudad. La ciudad también tiene que ser justa, no sólo el empleo, la salud o la educación.
-¿Qué más no le gusta de la campaña?
-Eso es lo principal. Pero además hay que enfrentar lo que hemos planteado, y que es darle una mayor importancia a los medios de comunicación. Cuando tenemos un candidato como Enríquez-Ominami, que tiene una gran movilidad en los medios de comunicación y nosotros basamos toda nuestra campaña en la cosa más territorial... Ahí hay un enfoque que a lo mejor con Piñera estaba bien, pero con Enríquez-Ominami en campaña es bueno enfocarse también en los medios.
-¿La campaña de Frei tiene que reconocer la candidatura de Enríquez-Ominami?
-Sabiendo que el objetivo es Piñera, la campaña de Frei tiene que recoger las virtudes de Enríquez-Ominami, que son los medios de comunicación y ese aire de renovación.
-¿Cree que Piñera tiene posibilidades?
-En esta elección no está escrito el resultado. Y no está escrito a favor de Frei ni de Piñera. Si hacemos las cosas bien, vamos a ganar. Si no lo hacemos, por supuesto que Piñera tiene posibilidades. Hay que ser realistas. Por primera vez enfrentamos una campaña mirando hacia arriba en las encuestas. En escenario de segunda vuelta, tengo la convicción de que vamos a ganar si hacemos las cosas bien. Y en el comando, en los últimos días, hay cosas que van en el sentido correcto.
-¿La Concertación se está farreando la presidencia?
-No, pero hemos hecho méritos. Y la verdad es que no hay que perseverar en los méritos que se han hecho.
-Da la sensación de que se está instalando un cierto pesimismo en la campaña de Frei. ¿Lo comparte?
-No veo bien la campaña por las cosas que ya dije. Pero hemos visto, en las últimas dos semanas, un conjunto de acciones bien encaminadas para que esto agarre velocidad de crucero. No creo que sea pesimismo. ¡Creo que la simpatía que algunos puedan tener respecto de la candidatura de Enríquez-Ominami no puede manifestarse en pérdida de energía para apoyar a nuestro candidato Frei!
-¿Marco Enríquez-Ominami le está quitando energía a la candidatura de Frei?
-Creo que es un hecho de la causa que la candidatura de Enríquez-Ominami va a estar en primera vuelta. Y muchos pueden manifestar en primera vuelta un voto de rechazo. Eso es lo que tenemos que remontar. Sigo pensando que las campañas se dan no sólo con candidatos que puedan saludar. Estoy convencido de que si perseveramos en marcar la agenda, con una o dos propuestas todas las semanas, que apunten a profundizar la protección social de la Presidenta Bachelet, a consolidar el trabajo en infraestructura del mismo Presidente Frei y Lagos, que apunten a recuperar los niveles de crecimiento, a hacer las reformas faltantes, que apunten a incorporar las virtudes que encarna Enríquez-Ominami, juventud y renovación y los medios de comunicación, no me cabe duda de que vamos a ganar.
-En una eventual segunda vuelta Piñera-Enríquez-Ominami, ¿usted votaría por este último?
-Sí, claro, pero tiene que ser una decisión del partido. Enríquez-Ominami es un hombre que sale de nuestras filas.
-Volviendo a la pregunta con que se inició esta entrevista, ¿cree que tienen bolas, pero no las usaron?
-En política no basta con tener coraje. Hemos enfrentado campañas difíciles. Hemos enfrentado a los grupos organizados dentro del partido. Nos hemos ido a las comunas para hacer campañas que parecían imposibles. Cuando nos hablan de coraje, hay que decir que en política uno tiene que tener responsabilidad y un proyecto. Si fui alcalde de Maipú, es porque tenía un proyecto para la comuna. Si hoy estamos recorriendo el país, es porque tenemos un proyecto para la DC y sin duda en la próxima vuelta alguno de nuestra generación podrá encabezar la mesa. No basta con tener coraje.