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  El nuevo traspié de Gabriel Urenda

  El nuevo traspié de Gabriel Urenda

  El jueves, la séptima sala de la Corte de Apelaciones de Santiago rechazó el recurso de casación que interpusieron Urenda y Fuentes, lo que da por cerrada la primera causa civil.

Domingo 14 de junio de 2009


Fue un encuentro en las alturas. Precisamente en el piso 25 de la Torre Centenario, la imponente mole de cristales azules que se erige en la esquina de Miraflores con Merced, en pleno centro de Santiago.

Eran tres los abogados que la mañana del miércoles 20 de mayo se reunían en las oficinas del bufete ZDC: Mario Zumelzu, Enrique Donoso y Jaime Campos. Fue este último litigante quien solicitó la cita.

¿La idea? Llegar a un acuerdo para evitar que la demanda en contra de su representado siguiera escalando. Su cliente es un conocido de toda la vida, Gabriel Urenda, hijo del controlador de la naviera Interoceánica y ex senador UDI, Beltrán Urenda.

Cuatro eran los accionistas de la sociedad de inversiones Licancabur: Gabriel Urenda, Enrique Fuentes y los hermanos Felipe y Claudio Ortiz.

Básicamente, sus inversiones estaban en algunos proyectos inmobiliarios y en Schwager. Sin embargo, en diciembre 1999 deciden disolver la sociedad y repartirse los activos, entre los que había acciones de la ex carbonera, papeles que según Urenda estaban con prendas en los bancos en un 95%.

¿Dónde surgen las controversias? Según la demanda de Ortiz, pese a que se hizo el traspaso de los 35 millones de acciones de Schwager que le correspondían, nunca pudo hacerlas efectivas. Por esa razón demandó a Urenda y a Fuentes.

"Lógicamente que para poder hacernos de nuestras acciones teníamos que pagar las deudas. Yo, junto a Fuentes, lo hice así. Pero Felipe y Claudio Ortiz no las cancelaron y, por tanto, ningún banco les iba a entregar las acciones que les habían asignado", asegura Gabriel Urenda.

Sin embargo, Claudio Ortiz sostiene que nunca pudo inscribir las acciones a su nombre. "Gabriel no cumplió con su trato. Yo tenía que hacer efectivo el traspaso de las acciones y pagué los pasivos que me correspondían, pero Urenda y Fuentes se pasaron de listos y hoy ellos tienen esas acciones", indica.

El 21 de abril pasado, el receptor judicial Carlos Sanhueza procedió a embargar una serie de bienes de Urenda, entre los que se encuentran el total de las acciones de Inversiones Gamma que posee 2,45% de la propiedad de Schwager, su casa en el condominio Jardín del Este en Vitacura, un departamento en el edificio Balmaceda de Reñaca; y la cuota de dominio que corresponde al 25% de una propiedad en el sector de Bellavista en Reñaca.

Con el embargo el conflicto escaló y para evitar que el litigio empañara nuevamente la imagen de la familia tal como sucedió en 2005 con el escándalo por el uso de información privilegiada en Schwager, el patriarca le solicitó a Mario Zumelzu que llegara a un acuerdo con los abogados de Ortiz.

¿Cuál fue la oferta? "Que nosotros estaríamos dispuestos a negociar la entrega de acciones, pero ellos dicen que es un problema de plata. Sus cálculos dan 1,5 millones de pesos, pero sobre la base de 40 pesos por acción, cuando en realidad en el momento en que se disolvió la sociedad la acción de Schwager estaba a 1 peso", sostiene Urenda.

El jueves, la séptima sala de la Corte de Apelaciones de Santiago rechazó el recurso de casación que interpusieron Urenda y Fuentes, lo que da por cerrada la primera causa civil.

Por ahora están cerradas todas las posibilidades de llegar a un acuerdo. Mientras Ortiz insiste en que Urenda y Fuentes le adeudan dinero, los demandados aseguran que sólo se sentarán a negociar acciones.

Gabriel recalca que sobre esa base "estamos dispuestos a conversar. Pero nosotros estamos tranquilos. Mis abogados dicen que esto no tiene mucha orilla y que puede durar muchos años".

-Si usted no tiene ninguna deuda pendiente con Ortiz, ¿por qué razón negocian la entrega de algunas acciones?

-Cuando a uno lo demandan, con o sin razón, la contraparte trata de ver si existe algún arreglo con la finalidad de que todos nos evitemos problemas. Esto podría ser una cosa eterna, significa desgaste, preocupaciones, el no estar tranquilos durante varios años. No tiene ningún sentido para nosotros ni para ellos estar desgastándonos.

-¿Confía en que Zumelzu pueda llegar a un acuerdo con los abogados de Ortiz?

-Mario es un muy buen abogado, lo conozco desde hace mucho tiempo. Uno tiene que tener un abogado que pueda mantener bien el tema y creo que él puede llevarlo muy bien.

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