
Domingo 21 de junio de 2009
"Gorda". Esta palabra, simple pero rotunda, da nombre a la provocadora obra que se estrenó el 18 de junio en Teatro Mori Vitacura. En ella, Tommy (Luciano Cruz-Coke) es un tipo exitoso que se enamora de Helena (la puertorriqueña Eileen Rivera), una mujer graciosa, inteligente, sensual y con 30 kilos de más. Los amigos de Tommy (Luis Gnecco y Carolina Soltmann) no ven con buenos ojos esta relación y lo hostigan con comentarios que lo llevan a enfrentarse con sus propios prejuicios sobre la apariencia.
"La obra llama a que nadie sea gordo, con el tono ácido de la dramaturgia norteamericana", afirma Alejandro Castillo, director de la pieza. "Esta gorda ha superado traumas. Está contenta con ella misma, pero tiene la mala suerte de enamorarse, y no puede encajar. Sus opciones son: separarse de su amor o corchetearse la 'guata'". Al mismo tiempo, se trata de un trabajo testimonial, ya que Neil Labute, el propio autor (uno de los dramaturgos más aclamados en Estados Unidos), es un "gordo" que ha vivido en constante lucha con su peso.
"Nunca el cuerpo occidental estuvo tan sometido como ahora a las deformaciones que la sociedad exige. Hay una invitación constante a la cirugía, y existe la tiranía de la talla 38. O sea, si uno no entra en un pantalón de ese número, el problema es de su cuerpo, no del pantalón. Es algo que está mal, avalado por la sociedad y reflejado acá en los amigos del protagonista", opina Castillo, interesado en instalar sobre las tablas temas contemporáneos.
El sobrepeso también cautivó al diseñador teatral Juan Andrés Rivera, quien recientemente ideó y dirigió "Karen, una obra de gordura". La obra, que probablemente vuelva a las tablas del Centro Cultural Estación Mapocho, en agosto, está basada en la observación que Rivera hizo dentro de su propia familia: cómo la gordura es un aspecto condicionante en las relaciones sociales y de pareja, así como en el vínculo entre las mujeres.
Cuando comienza el montaje, Karen, quien pololea por primera vez, a los 19 años, está enamorada. Cree que por fin los prejuicios sobre su gordura terminaron, porque alguien la quiere tal como es, pero no es cierto. Su pololo sólo sale con ella porque está filmando un documental sobre el tema. "La obra, en realidad, muestra cómo se revela el engaño. Y dice algo como: 'Sí, soy gordo, pero no tengo por qué ser objeto de nadie'", explica el director.
REDONDAS Y FAMOSAS
Hace unas semanas, la imagen de Susan Boyle, cantante escocesa que entonó "I dreamed a dream" en un concurso británico de talentos, dio la vuelta al mundo. Si bien la mujer de 48 años salió segunda en la competencia, superada por un grupo de bailarines jóvenes, supo ganarse la simpatía del público. Antes de que se presentara, tanto éste como los jueces la miraban por sobre el hombro: no imaginaron que detrás de su volumen corporal y su aburrida vida de solterona, se escondía una voz portentosa.Como muchas personas con una apariencia como la suya, Boyle debió vencer con talento la discriminación. Y lo hizo tan bien, que se convirtió en una estrella mediática, con una agenda repleta de eventos. Entre ellos, una invitación para cantar ante Barack Obama, el próximo 4 de julio, en conmemoración de la independencia de Estados Unidos.
No es la única "rellenita" famosa. Beth Ditto, la cantante del grupo punk estadounidense The Gossip, se jacta de haber sido nominada como "La mujer más sexy de 2007" por la revista inglesa New Musical Express. Para quienes no la conocen, además de "redondísima", Ditto es una lesbiana amante de las causas feministas, adicta a la moda, y del tipo de chica que se deja crecer pelos en las axilas y no usa desodorante. Regularmente, termina medio desnuda sobre los escenarios y se declara orgullosa de su cuerpo. Por lo visto, debido a esa actitud y a una lengua cáustica, ha conquistado a una tropa internacional de fanáticos, a los 28 años.
En la vereda de enfrente, Queen Latifah, la llamada "Reina del Rap", despliega su estilo de "bombón XL" desde hace casi dos décadas, tanto a cargo del micrófono como en pantalla. Fue la gendarme apodada "Mama" en "Chicago" (2002), papel por el que obtuvo una nominación de los Oscar. Y como chica sexy, es rostro de los cosméticos CoverGirl para mujeres de color, de Pizza Hut y de una línea de ropa interior.
DE SANCHO A "CHANCHO"
En la literatura también hay gorditos célebres. Quizá el más querido sea Sancho Panza, el bonachón, práctico y realista escudero de Don Quijote, a quien éste describió como "un hombre de bien con muy poca sal en la mollera".Otro corpulento de culto es Ignatius J. Reilly, protagonista de "La conjura de los necios", la novela póstuma de John Kennedy Toole, publicada gracias a la insistencia de su madre en 1980 y escrita en los '60. En sus páginas, Reilly, un glotón de 30 años, aún vive con su mamá y se la pasa haciendo acusaciones contra la sociedad en que está inmerso. Luego de que su progenitora choca ebria, Ignatius debe conseguir un empleo. Este "bicho raro", inadaptado, que viste una gorra verde de cazador, es considerado junto con Holden Caulfield, de "El guardián en el centeno" (J. D. Salinger, 1951), uno de los personajes más fascinantes de la literatura estadounidense.
SUPERCOOL
Directores como Orson Welles y Alfred Hitchcock son, literalmente, dos pesos pesados del cine del siglo XX. Otro mofletudo, pero del siglo XXI, es Seth Rogen. A los 27 años, este canadiense hijo de judíos, reconocido por su talento para la improvisación, se perfila como la gran promesa "gruesa" de la pantalla. Actor, comediante, guionista y productor, participó en comedias como "Virgen a los 40" (2005) y "Supercool" (2007). Y forma parte de una generación que ama a los Simpson, consume comida chatarra como Homero y saca ventaja del tipo "nerd", así como del humor adolescente a lo "Porky's" (1982). Y lo hace cosechando aplausos y carcajadas. Lo que se dice un éxito gordo. LCD