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  El peso de la historia

  El peso de la historia

  La aguda lupa de Steven Soderbergh, la ironía de Quentin Tarantino, la solvencia de Michael Mann y la experiencia de Martin Scorsese reaparecen para estampar su visión sobre conflictos y momentos complejos en la historia de la humanidad, como la Segunda Guerra Mundial, los paranoicos años 50 en plena guerra fría, la Gran Depresión o la Revolución Cubana.

Domingo 21 de junio de 2009

Están de regreso. Los grandes realizadores de la industria del cine vuelven con sus nuevos proyectos cinematográficos donde ponen lupa en sucesos históricos que marcaron una época. La Gran Depresión económica de 1929 y que provocó la quiebra de innumerables bancos, la Revolución Cubana y la instauración de un nuevo régimen liderado por Fidel Castro, la ocupación alemana durante la Segunda Guerra Mundial y la investigación de un sheriff acerca de la extraña desaparición de una mujer durante la guerra fría en los paranoicos años 50 son sólo algunos de los contextos históricos que protagonizarán algunos de los grandes estrenos del segundo semestre en la cartelera local.

El enemigo de Mann

El primer largometraje, "Enemigos públicos" (estreno 30 de julio), se ubica durante la crisis económica de los años 30 en Estados Unidos y tiene como responsable al norteamericano Michael Mann ("El informante", "Ali") en la dirección. La Gran Depresión se originó en octubre de 1929 y se prolongó durante toda una década afectando las bolsas de todo el mundo debido al rápido endeudamiento y la especulación bursátil. Los bancos empezaron a tener problemas de solvencia y liquidez y finalmente diversas entidades financieras comenzaron a quebrar, afectando directamente a la clase socioeconómica baja.

Es en este complejo momento económico que aparece John Dillinger (Johnny Depp) y su banda para acrecentar aún más la situación con su particular habilidad para cometer atracos y escaparse de la policía (tal era su ingenio que en una ocasión logró fugarse de una cárcel con una pistola tallada en carbón). La prensa lo adoraba y los pobres lo veneraban porque veían en Dillinger una especie de Robin Hood que le robaba a los bancos, en una ola de venganza por las penurias monetarias que vivían. Todo parecía marchar bien para John Dillinger y su banda hasta que del Departamento de Justicia deciden crear el FBI y poner a Melvin Purvis (Christian Bale) tras su pista. Lo que sigue, son sólo persecuciones y tiroteos públicos que terminaron con la muerte de un bandido y el inicio de una leyenda.

Tarantino: la venganza judía

Pero el mundo salía de un conflicto y entraba a otro. Cuando ya la Gran Depresión se encontraba en su agonía, un nuevo panorama vino a apoderarse del globo. En 1939 los alemanes invaden Polonia y detonan la Segunda Guerra Mundial, el conflicto armado más grande y sangriento en la historia de la humanidad con un saldo de 60 millones de muertos. En medio de este catastrófico paisaje, el realizador Quentin Tarantino ("Kill Bill") desarrolla su nuevo filme "Bastardos sin gloria" (estreno 3 de diciembre), una especie de ajuste de cuentas de los judíos con la historia y que cuenta con Brad Pitt como uno de los protagonistas.

Durante el primer año de la ocupación alemana de Francia, Shosanna Dreyfus (Mélanie Laurent) logra escapar a la ejecución de su familia en manos del coronel nazi Hans Landa (Christoph Waltz), refugiándose en París, donde comienza a idear una macabra venganza. Shosanna consigue una nueva identidad como propietaria de un cine, donde realizará el avant premi re de una popular película. Su idea es hacer explotar todo el lugar para asesinar a los ejecutores nazis de su familia. Pero su plan la unirá casualmente a Aldo Raine (Brad Pitt), un teniente que logra organizar un grupo de soldados americanos-judíos conocidos como "los bastardos", con una sola misión: eliminar nazis. El pelotón de Raine se une a una actriz y agente encubierta, Bridget von Hammersmark (Diane Kruger), para derrotar a los líderes alemanes, y se congregan en el cine de Shosanna. Un acabado plan de venganza decidirá el destino de todos los presentes.

Guerrilla y los paranoicos años cincuenta

Finalizada la Segunda Guerra Mundial, comienza una larga y abierta rivalidad entre Estados Unidos y la Unión Soviética, llamada la Guerra Fría y que fue clave en las relaciones internacionales mundiales, expandiéndose a los frentes políticos, económicos y de propaganda, que hacían temer una tercera guerra global que terminaría por destruir el planeta en una loca carrera armamentista de las dos superpotencias y sus afanes por almacenar arsenales nucleares.

En medio de los paranoicos años cincuenta en Estados Unidos, y en plena guerra fría, se desarrolla la nueva película de Martin Scorsese ("Pandillas de Nueva York", "Los infiltrados"), basada en el libro homónimo de Dennis Lehane, "Shutter island" (se estrena este 8 de octubre), un thriller sicológico, donde el agente federal Teddy Daniels (Leonardo DiCaprio) debe investigar la fuga de un centro siquiátrico de una asesina que se esconde en la remota isla Shutter.

Si Martin Scorsese se sirve del suspenso sicológico, una historia probada (basada en el libro de Lehane) y ambientada en los complicados años 50 en Estados Unidos, Steven Soderbergh ("La gran estafa", "Traffic") se nutre de la historia para realizar su visión sobre el "Che" Guevara y la Revolución Cubana, que arrancó con la insurgencia que se enfrentó firmemente a la dictadura de Fulgencio Batista a partir de 1959 con Fidel Castro y Ernesto Guevara a la cabeza.

En esta ocasión Soderbergh regresa con "Che, guerrilla" (estreno el 3 de septiembre), la segunda parte de su historia sobre el revolucionario argentino interpretado por Benicio del Toro y que se encuentra en la cima de la aceptación popular tras la Revolución Cubana. En un discurso en las Naciones Unidas, el "Che" reafirma su posición y compromiso con la causa en esta lucha contra el imperialismo norteamericano, pero repentinamente desaparece sin rastro para volver de incógnito en Bolivia a cargo de una serie de operaciones encubiertas, con el objeto de iniciar un gran movimiento latinoamericano. LCD

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