
Martes 23 de junio de 2009
"Si es necesario una ley, apoyaremos una ley para que se restablezca un criterio de justicia", anunció temprano ayer el candidato presidencial de la derecha, Sebastián Piñera, al abordar la polémica por la nueva prohibición para distribuir el anticonceptivo de emergencia en el sistema público de salud.
Durante la tarde en su comando, los senadores Andrés Allamand y Andrés Chadwick debieron precisar el real alcance del "apoyaremos" que comprometió el candidato. Se trata, afirmaron, de que la "mayoría" de los legisladores de la Alianza se cuadrará con la postura del presidenciable, pero que como se está ante un asunto "valórico", ni RN ni la UDI aplicarán órdenes de partido.
En la práctica, en ninguno de los dos partidos se podría seguir el criterio esbozado por Piñera simplemente porque desde este bloque surgió la iniciativa de frenar la entrega de la llamada "píldora del día después" y ayer el impulsor de la arremetida ante el Tribunal Constitucional, José Antonio Kast, volvió a la carga con el asunto y planteó como solución a la discriminación imperante en la materia que la píldora se retire también de las farmacias.
Kast afirmó que Piñera "nunca tiene que tratar de asemejarse a los rivales electorales, a un Enríquez-Ominami, a un Frei que, supuestamente, son más progresistas pensando que eso nos va a retribuir una mayor votación".
El diputado acotó que existe el riesgo no sólo de no ampliar la base electoral sino de perder parte de la ya existente "así como uno conquista algunos votos puede perder otros". "Hay que tener en cuenta que entre los 36 diputados hay de RN y la UDI y ahí está el soporte de Sebastián Piñera", arguyó.
Este punto, que ha sido atacado por parte de la Concertación, es el que complica en el comando, ya que hay consenso en que el postulante debe tener un discurso abierto para superar el piso derechista, sin embargo no es sostenible una posición progresista si ésta no tiene eco en el Parlamento.
La tramitación del texto legal sobre el fármaco será una prueba de fuego, que Piñera podría superar ya que, explicó el portavoz UDI, Víctor Pérez, "hay libertad de acción". El problema es que en la Alianza están ciertos de que La Moneda pondrá a prueba al aspirante y un escenario similar al que enfrentó Joaquín Lavín por las reformas laborales en 1999 es el más temido.
En la Iglesia Católica la voz estuvo en boca del presidente de la Conferencia Episcopal, Alejandro Goic, quien aseguró que lo esencial es "el respeto a la vida" y que las políticas gubernamentales se han equivocado porque la prioridad es educar "sobre el día antes" de una relación sexual no protegida, y no "el día después".